Esta vez fue otro Joe, Biden, el que con su habitual incontinencia verbal, que según el ABC de ayer también utiliza cuando se refiere a Zapatero (a pesar de que luego se rasgue las vestiduras para atacar a McCain), ha regalado un poco de aire a la campaña de McCain con unas declaraciones incomprensibles sobre los tests a los que en los próximos 6 meses se someterá a la Presidencia de Obama, las palabras tienen un tono profético, misterioso, esotérico, y generan incertidumbre sobre la capacidad de respuesta de su compañero de ticket, lo único que podría salvar a McCain. Esta vez el tradicional war room republicano ha estado lento.
Muchas felicidades por tu santo. Las hago públicas, aprovechando el tirón de tu blog para reivindicar la antigua fecha «cuando teniamos un santo para nosotros solos»
Un abrazo
Rafa R