Los nuevas tecnologías en campaña… y sus problemas

Si 2004 fue el año del «breakout» de las nuevas tecnologías en el campo electoral, el proceso de 2008 ya se está convirtiendo en un auténtico escaparate de las últimas prácticas. A decisiones estratégicas como la de John Edwards de presentar su campaña online, se han unido todos los candidatos que cuentan con su propio blog, páginas webs muy operativas, y vinculadas a comunidades online como flickr, facebook…Recientemente Barak Obama, ha mostrado su decisión de sacar el máximo partido electoral a las nuevas tecnologías durante toda la campaña. Antes de presentar formalmente su candidatura el candidato se reunió con un grupo de jóvenes convocados a través de dos comunidades de apoyo al candidato creadas en Facebook: studentsforbarackobama
la reunión, convocada exclusivamente por medios online, fue un auténtico éxito.


Pero la utilización masiva de estos medios también puede generar problemas. Esta vez le ha tocado a John Edwards. Dos personas recien contratadas para su equipo de campaña han sido denunciadas por algunos comentarios intolerantes en sus blogs personales. Aunque el candidato ha decidido mantenerlas en su equipo, ha tenido que apresurarse en desvincularse de estas opiniones, que no tienen nada que ver con la campaña. El problema no es nuevo, algo similar le ocurrió hace meses a Mc cain con Patrick J. Hynes el responsable de blogs de su campaña.

La pregunta está ahí, ¿es responsable un candidato de las acciones de su equipo? La respuesta evidentemente es que no, pero en la mente de todos se va formando cierta imagen del candidato que no responde a su estrategia electoral: «dime con quién andas y te diré quién eres»

Nos lo cuenta el nyt

Sarkozy inagura nuevo formato para la campaña electoral


Hoy los medios informan que el candidato a la presidencia de la república francesa Nicola Sarkozy inaguró ayer un programa de la TF1, Cadena privada del grupo Bouygues, denominado «Tengo una pregunta que hacerle». El candidato se sometió a las preguntas de 100 ciudadanos elegidos por Sofres como representativos de la socieda francesa. En próximas semanas circularán por el programa el resto de los candidatos.

Se trata de una nueva experiencia que remarca la necesidad de la vida política de bajar a la calle de verdad, el mayor riesgo que esto supone se compensa con la confianza y seguridad que logre transmitir el candidato. Siempre quedará la valentía de enfrentarse a cualquier tipo de pregunta, no pactada, planteada por cualquier tipo de ciudadano, y eso sin duda será bueno para la campaña electoral.

La experiencia de utilizar espacios privados de televisión, en programas no publicitarios, para la campaña electoral se une a la de López Obrador que emitía un programa diario en televisa todas las mañanas durante la cammpaña electoral. Quizás puede ser una vía alternativa, o complementaria para los nuevos formatos electorales que cada día adquieren más fuerza.

Y en el Partido demócrata también toman posiciones

Un análisis de la estrategia inicial de los tres candidatos demócratas con más posibilidades. La fuente, Dick Morris en Liberta Digital es muy de fiar. Me parece especialmente interesante la posición de Edwards del que ya hemos hablado en este blog.

Edwards ha podido pensar que si el objetivo es ganar las primarias, por qué no acudir a las bases del partido demócrata en busca de la elección con el mensaje que más une el odio a bush y el abandono de Irak… y luego ya veremos.

Es una estrategia arriesgada, que le obligaria a reinventarse a si mismo una vez conseguida la reelección, si pretende tener alguna opción de llegar a ser el Presidente de los Estados Unidos.

Mientras Hillary y obama ¿seguirán luchando por el centro? Sería una estrategia a largo plazo por un espacio común en la que dos candidatos «minoritarios» «moderados» y «modernos» luchan por vencer al partido radical, rancio y poco integrador.

Preparando los equipos electorales


En España los partidos políticos suelen organizar sus equipos electorales con políticos del partido con muchas experiencia en política, bastante campañas, y con, habitualmente, escasa formación técnica en la gestión de las mismas. La campaña electoral comienza cuatro meses antes de las elecciones, siempre a la espera de la designación de candidatos por parte de los órganos del partido y se va calentando según se acerca el momento definitivo, poco a poco aumenta la sensación de campaña.

En Estados Unidos, a falta de 22 meses para una de las elecciones presidenciales más abiertas de las que yo he vivido, los candidatos nos ofrecen noticias a diario de sus esfuerzos por crear una organización con suficiente músculo financiero y humano para aguantar la campaña, una auténtica carrera de fondo. De la planificación estratégica inicial dependen en gran medida los resultados finales.

En esas están, y esta noticia del NYT nos ofrece una visión curiosa de cómo montan los candidatos sus campañas electorales.

Interesante ver como lo importante es rodearse de los mejores, como se está fraguando el reposicionamiento de Mccain, imprescindible para poder tener a favor el principal activo del Partido Republicano, sus movimientos de base, y, por último, observar como el tema de la reforma de la financiación de la campaña, que McCain lideró desde su asiento de senador, puede convertirse en un asunto de fondo que ronde la campaña…

la cosa crece

Este blog empieza a engordar y se está volviendo caos. No es fácil saber qué lo define, aunque yo lo tengo clarísimo: mis aficiones/obsesiones.

Para ayudar a clarificar un poco la cosa voy a sacar a los lobbys y demás grupos sociales de paseo a un nuevo blog: Quién teme al lobby feroz y vamos a dejar este para la política: sobre todo americana, (del norte, el centro y el sur) y online.

Los candidatos "minoritarios"

La séptima temporada del lado oeste de la casa blanca consiste basicamente en un seguimiento exhaustivo de la campaña electoral para sustituir al Presidente Bartlet, que trascurre durante el último año de su mandato.

El candidato demócrata, Santos, es un latino que en principio parte de una altísima aprobación entre su gente. Una de las primeras decisiones estratégicas que adoptan sus asesores es prescindir de hacer campaña con gente latina y sobre temas latinos. En un principio supone renunciar a una de sus fortalezas, pero el precio sería demasiado alto, dar la imagen de un Presidente que gobernaría para las minorías, «antiamericano».

Los repúblicanos se dan cuenta del problema y deciden hacer campaña entre los latinos. No es que tengan muchas esperanzas de arañar votos pero quieren introducir el tema en la agenda, convertirlo en elemento de la campaña. Se trata de lo que describen como winwin situation, si el candidato demócrata no entra al trapo generará rechazo entre los latinos, si por el contrario lo hace y defiende sus posiciones perderá su magnífico posicionamiento como candidato de todos los norteamericanos.

Imagino que los asesores de Barak Obama y Bill Richardson estarán analizando el capítulo con detenimiento, porque su resolución puede ser una de las claves de la campaña. Ayer lo adelantaba el NYT, «So Far, Obama Can’t Take Black Vote for Granted»

Añadido. Divertido artículo sobre el asunto en Libertad Digital