Bradley revisited

Hoy el nyt dedica un artículo al efecto Bradley para decirnos que ni sí, ni no, ni todo lo contrario.

Lo más interesante de la reflexión es la referencia a un estudio realizado en Harvard:

Daniel J. Hopkins, a postdoctoral fellow at Harvard, considered 133 elections between 1989 and 2006 and found that blacks running for office before 1996 suffered a median Bradley effect of 3 percentage points. Blacks running after 1996, however, performed about 3 percentage points better than their polls predicted.

Obama y los videos largos

Una de las grandes ventajas de los videos largos es que te permiten ir más allá del impacto, generar más confianza, desarrollar el mensaje e ir más allá. Barack Obama lo está usando en televisión y en webads, aquí dos buenos ejemplos:

Sobre el protagonismo de la gente, los grassroot, en estas elecciones.

La biografía de Obama

¿Quién es Barack Obama? Cuarta parte

Hoy la campaña de McCain ha lanzado dos videos en la misma línea ¿quién es Barack Obama? Este se olvida de Ayes pero sigue en Chicago, esta vez en ACORN, una organización acusada de fraude electoral


JOHN MCCAIN: I’m John McCain and I approve this message.

ANNCR: Who is Barack Obama?

A man with «a political baptism performed at warp speed.»

Vast ambition.

After college, he moved to Chicago.

Became a community organizer.

There, Obama met Madeleine Talbot, part of the Chicago branch of ACORN.

He was so impressive that he was asked to train the ACORN staff.

What did ACORN in Chicago engage in?

Bullying banks.

Intimidation tactics.

Disruption of business.

ACORN forced banks to issue risky home loans.

The same types of loans that caused the financial crisis we’re in today.

No wonder Obama’s campaign is trying to distance him from the group, saying, «Barack Obama Never Organized with ACORN.»

But Obama’s ties to ACORN run long and deep.

He taught classes for ACORN.

They even endorsed him for President.

But now ACORN is in trouble.

Obama compra 30 minutos de televisión

La campaña de Obama ha comprado un bloque de 30-minutos en CBS y NBC entre las 8 y las 9 de la noche, primetime en Estados Unidos, del día 29 de octubre. Parece que están en negociaciones para ampliarlo a las otras dos grandes cadenas. El contenido aún se desconoce, un formato documental con testimonios de gente o una alocución directa del candidato al pueblo norteamericano, me parecen las posibilidades más plausibles.

Este tipo de anuncios largos en vispera electoral, tradicionales en la decada de los 70 y los 80, que Obama ha anticipado en cierta manera con sus dos mensajes largos (2 minutos) sobre economía, son una inversión económica espectácular. Mis últimos recuerdos son del 92, el documental de 14 minutos sobre Bill Clinton «A man from hope», y los distintos anuncios de 30 minutos emitidos por Ross Perot, el más visto de ellos tuvo una audiencia de 16 millones y medio de espectadores.

Perot concentró en estos anuncios largos todo su esfuerzo publicitario, mientras que Obama ha incrementado su publicidad corta, con gastos que rondan los 3 millones de dolares diarios, y dobla la inversión de Mccain en algunos de los Estados más competidos.

Además de la factura, que no parece ser un problema en la campaña de Obama, otro riesgo es el de aburrir al espectador, al que cuesta mantener la atención durante tanto tiempo. La gran ventaja es presentar una imagen directa del candidato, ofreciendo soluciones, cercano, y eliminar de una vez por todas las desconfianzas que aún tienen un buen porcentaje de norteamericanos. Reaccionará la campaña de McCain?

Z el indiscreto

Cuando hace unos días Nicholas Kristoff publicaba en el New York Times algunos comentarios del Presidente Rodríguez Zapatero en un encuentro privado con personal del NYT, algunos pensaron que la culpa no era suya, sino del malvado periodista que se había saltado el off the record de la conversación. Las declaraciones no tenían desperdicio «temo que con McCain vuelva la guerra fría», propias de una mala intención, o una ignorancia abismales, como si la guerra fría fuera fruto del calentamiento de un presidente, y el comunismo y su afán por dominar el mundo no hubieran tenido nada que ver. Independientemente del fondo de la cuestión, que no nos aportaba nada nuevo a los españoles que vamos conociendo a nuestro Presidente, se planteaba la conveniencia estratégica de atacar con dureza delante de un grupo de periodista a alguién que podría ser el Presidente de la nación más poderosa del mundo, con la que desde que el gobernante socialista llegó al poder no hemos tenido una relación muy fluida.

Pero las consecuencias de su incontinencia verbal quedaron aún más claras cuando otro de los periodistas presentes en la reunión, Cohen, publicaba detalles de la conversación privada entre los dos Presidentes, e incluso atribuía a Zapatero el agradecimiento a Bush por su «apoyo» electoral,

he had a “certain consideration” for Bush, because “I recognize that my electoral success has been influenced by his governing style.”

El resto de los comentarios tampoco tienen desperdicio:

Asked about Russia and Georgia, Zapatero came back with rhetorical questions. “What was the purpose of the creation of NATO?” he asked. “To defend ourselves against Russia or Communism? The expansion of NATO, and NATO today, what is it defending?” As for the Georgians, Zapatero mused, “were they enslaved by Russia or Communism?”

The Georgians were enslaved by a Soviet totalitarian system. So were the Poles, Czechs, Ukrainians, Estonians and countless others. That nightmare is vivid for them, as is America’s fight for their freedom. They do not want to risk falling back. They want the “normality” they feel NATO — and the European Union — guarantees them. It’s a psychological thing. Spain should get that.

But Zapatero’s more concerned about “certain gestures that may provoke Russian nationalism.” He seems to buy into Vladimir Putin’s nonsense about the “encirclement” of Russia, which spans from Eastern Europe to Northern Asia, by the likes of Lilliputian Georgia, if it were allowed into NATO.

“To think that Georgia will be more secure if it’s in NATO, that won’t be the case,” he said. “All we’ll achieve is a greater divide between Moscow and the rest of the world.”

Wrong. NATO locks in liberal democracy. It brings stability and prosperity, not threats, to Russia’s environs.

Las conclusiones del periodista son devastadoras:

Zapatero’s a wry, polished, suave politician — a socialist with that European socialist habit of being amused by almost everything and committed to almost nothing.

Zapatero is the kind of guy who reminds me of the need for smart American leadership. In fact, he reminds me of why, raised in Europe, I chose to become an American.

Despite Spain’s dictatorial past under Franco, Zapatero seemed to me mealy-mouthed about totalitarianism and tyranny. Moral relativism oozed from his lawyerly repartee. He illustrates why Orwell felt compelled to say: it’s not enough to be antifascist; you must also be in principle anti-totalitarian. The European left has often had a hard time with this notion.

Quizás no es gran cosa, ahora que el Presidente Bush está de retirada, pero, una vez más, el Presidente de España envía al mundo una señal inequivoca, a través del NYT, uno de los medios de comunciación con más influencia en las cancillerias de todo el mundo: Cuidadito con él.