Una semana económica (publicado en cope.es)

La campaña que parecía enredada en asuntos secundarios, como esperando el primer debate, ha sufrido un fuerte impacto producido por las últimas noticias económicas. Desde el lunes unos y otros tratan de presentarse como la solución a los problemas económicos que atraviesa el país, a razón de un anuncio de televisión diario.

Ha provocado un video de 2 minutos en el que Obama habla directamente a la cámara, que ya comentamos aquí, y un segundo video de 4 minutos, imagino que para internet, que con trozos de mitines y entrevistas, Obama presenta lo que parece un completísimo plan económico, que convence, al menos por su extensión. Aquí lo teneis, antes de seguir con el resumen de la semana:


La aproximación inicial de John McCain fue reafirmarse en su convicción de que “los fundamentos de la economía son sólidos”, transmitiendo una imagen optimista de confianza en la nación y en los norteamericanos, mientras atacaba la ambición y la corrupción de Wall Street, responsabilizando a las agencias reguladoras y tratando de separarse de la Administración Bush. En sus propuestas una modificación regulatoria y una Comisión, como la del 11S, para resolver estos problemas. Además ha intentado cambiar la imagen generada hace menos cuando declaró que “no sabía nada de economía”, presentandose como un lider experimentado que transmite el liderazgo y la tranquilidad necesaria para superar la crisis. Poco a poco ha empezado a matizar sus declaraciones, insistiendo en los sufrimientos de las familias norteamericanas, ha utilizado el apoyo de Carly Fiorina, ex CEO de Hewlett-Packard, que ha defendido sus planes y ha recibido el apoyo de conocidos hombres de negocios como Donald Trump.

Obama ha criticado fuertemente a la Administración Bush, a la culpabiliza del problema, ha tratado de relacionar a McCain con esta política, criticando, sobre todo, su oposición a regular más a las entidades financieras, y centrándose en ridiculizar la “fortaleza” de la economía que proclamaba McCain y su ignorancia en el tema. Junto al ataque, elemento primordial de su reacción, ha tratado de presentarse como un líder con propuestas, alejándose de su imagen de retórica sin soluciones. Lo ha hecho de una forma inusual, un anuncio de 2 minutos durante los que habla directamente a la cámara desgranando sus propuestas económicas.

Aunque la marca del Partido Republicano ha mejorado, y Mccain gana terreno entre los independientes, las encuestas de los últimos días muestran una subida de la intención de voto de Obama, que vuelve a liderar en una situación que sigue muy ajustada. Quizás sea porque los norteamericanos, hasta este momento, piensan que Obama puede gestionar mejor la economía y esto puede ser decisivo el próximo 4 de noviembre.

Otro anuncio para Michigan: Overseas

Esta claro que, como veíamos ayer, Mccain se ha propuesto conquistar Michigan, especialmente a los trabajadores, que conforman una mayoría en el Estado, y están hartos de los fracasos de sus distintas administraciones demócratas, a nivel estatal y municipal.

Por eso otro anuncio, este para denunciar que como consecuencia de las políticas obstruccionistas de Obama y el Partido Demócrata, las empresas se han visto obligadas a contratar trabajadores en el extranjero:

Siguen los anuncios

El día está siendo muy productivo en la factoria Mccain, y todavía falta alguna sorpresa…

En la línea del anterior, y aprovechando la falta de decisión de Obama a la hora de opinar sobre lo que el gobierno debería hacer en AIG, sigue denunciando el vacío de la política de Obama que votó simplemente PRESENTE 130 veces en el Senado de Illinois, en temas importantes.

Morder y no soltar

Es la consigna de Mccain, una vez que hay tema se machaca hasta el final, para sacarle el máximo partido.

Tras la rápida respuesta de Obama al anuncio «Advice», «Who advices?» en el que cuestiona a los asesores de Mccain:

Mccain vuelve sobre el tema de los asesores económicos de Obama, sin olvidar el mensaje estratégico. Esta vez el not ready to lead, se cambia por el mucho más contundente Empty Words.

Patriotas

Vuelve el tono irónico a los anuncios de Mccain, esta vez aprovechando un gaffe de Biden que decía que «los que pagan más impuestos son más patriotas».

La hora de la verdad (artículo publicado en Epoca, 9.9)

Tras meses de una campaña larguísima, novedosa y llena de sorpresas, las dos últimas semanas han estado cargadas de política, generando una atención superior a American Idol (el Operación Triunfo local) o las finales de la nfl o la nba, una atención sin precedentes, incluso para una elección Presidencial. Después de los habituales rebotes provocados por la selección de los candidatos a la vicepresidencia y el efecto de las Convenciones, la campaña vuelve a estar en tablas, con una ligera ventaja de John Mccain, que ha sabido recuperar el protagonismo y se ha puesto por delante por primera vez. Ahora todas las cartas están sobre la mesa y el resultado final dependerá de la habilidad de cada uno de los contendientes.

Lo que no dicen las encuestas

Tras la agitación de las últimas jornadas, todavía es un poco pronto para valorar las encuestas, y haría falta al menos una semana para que las aguas vuelvan a tranquilizarse y saber cual es el estado real de la opinión pública norteamericana. Tres empresas (Gallup, Rasmussen y Hotline/FD) están haciendo tracking diario de las elecciones, publicando diariamente el resultado de los 3 últimos días con una muestra de alrededor de 3000 personas, tras la Convención Repúblicana las tres otorgan a los republicanos, una ventaja que oscila entre 1 y 5 puntos. Junto a estos trackings, la última encuesta publicada también señala una diferencia de 4 puntos a favor de John Mccain, que alcanzaría por primera vez la cifra mágica del 50% entre los votantes registrados y que, sobre todo, aventajaría en 10 puntos (54-44) al ticket Obama-Biden, entre aquellos que suelen ir a votar.

En este punto, Además es importante señalar que las elecciones americanas no siempre las gana el que consigue mayor número de votos, sino el que consigue mayor número de compromisarios electorales (aquel que gana un Estado se adjudica todos los compromisarios electorales) hasta cuatro Presidentes norteamericanos John Quincy Adams (1824); Rutherford B. Hayes (1876); Benjamin Harrison (1888) y George W. Bush (2000), lo han sido a pesar de obtener menos votos. De ahí que a partir de ahora sea más importante fijarse en las encuestas de cada uno de los Estados, especialmente en Nevada, Colorado, New México, Ohio, Florida, Virgina, New Hampshire, Michigan, Pennsylvania, Wisconsin y Missouri, realclearpolitics.com es una buena web de referencia.

Como en todas las elecciones, pero especialmente en las norteamericanas, la capacidad de movilizar al electorado en las últimas 72 horas será determinante. Los republicanos se han caracterizado tradicionalmente por ser más eficaces en las últimas horas, a la tendencia natural del indeciso norteamericano a votar de manera conservadora se unía el apoyo de grandes movimientos sociales, que se involucraban con fuerza en la campaña y demostraron una gran eficacia a la hora de llevar a la gente a votar. Esto hacía que los Republicanos hubieran convertido en, prácticamente, una tradición el ganar elecciones en las que se encontraban por debajo en las encuestas, estas elecciones pueden ser distintas. Si partimos de que para votar en Estados Unidos es necesario estar inscrito como votante, podemos calificar de exitosa la campaña de Obama que ha logrado añadir, cientos de miles de nuevos votantes al censo, especialmente de entre los grupos menos propensos a votar, si a esto unimos la estructura de movilización de la que hablábamos la semana pasada, y que se sigue perfeccionando, yo no contaría con la ventaja republicana de los últimos años en esta fase final.

Nuevas estrategias
Ahora todas las cartas están sobre la mesa y el resultado final dependerá de la habilidad de cada uno de los contendientes. En la puesta en escena de ambos partidos en sus Convenciones podemos encontrar algunas claves de la campaña que ahora recomienza. el discurso de aceptación de McCain ante la Convención RepublicanaLa campaña de Mccain, será un equilibrio continuo entre la movilización de sus bases, para lo que cuenta con Palin y la invitación a los votantes independientes, con un discurso de unidad nacional, que pase por encima de las rivalidades entre partidos, para el que cuenta con un historial impecable a pesar de los esfuerzos del equipo de Obama por desacreditarle. Su capacidad de liderazgo, su pasado como prisionero de guerra.. todo encaja en ese mensaje de poner al país por delante “Country first”. Sus retos son evitar solventar las dudas que está sembrando la campaña demócrata, sobre su política continuista de la administración Bush, en temas como la economía o la guerra de Irak, reivindicando su condición de “Maverick”. De ahí que haya decidido, en una apuesta no exenta de riesgos, presentarse como el verdadero adalid del cambio, jugando en el terreno que Obama ha hecho propio, con todo las dificultades que eso conlleva, y tratando de arrebatarle esta atractiva bandera. La clave es presentar el cambio de Obama com un concepto vacío y a Mccain y a Palin como verdaderos actores del cambio, lo resumió muy bien la Gobernadora de Alaska: “En política, hay algunos candidatos que usan el cambio para promover su carrera. Y hay otros, como John Mccain, que usan sus carreras para promover el cambio”.

Obama por el contrario deberá generar en los votantes confianza sobre su capacidad para ser Presidente. El ataque Republicano se está demostrando tremendamente eficaz en las encuestas, y, de momento, el candidato demócrata no ha sabido encontrar una forma de contrarrestarlo sin caer en la respuesta bronca del “y tu más”, que no le beneficia ni lo más mínimo. La elección de Biden, que buscaba reforzar este punto débil, se ha venido abajo con la elección de Palin y el acierto, o el error, de querer comparar el historial de Obama con el de la Gobernadora de Alaska, a la que se engrandece poniendola a la altura del candidato Presidencial, que ve así como disminuye su figura.

¿Cuestión de dinero?

Para llevar a cabo esta tarea unos y otros cuentan con los debates, que este año van a ser decisivos, sus apariciones en televisión, los anuncios televisivos, y la red de voluntarios que día a día irá creciendo en tamaño y en actividad. De ahí que otro de los factores interesantes en la recta final de la campaña sea el dinero, esencial para mantener las infraestructuras de voluntarios y, sobre todo, para la compra de tiempo publicitario en televisión. La campaña de Mccain ha decidido acogerse a la financiación pública de la campaña, en línea con sus propuestas para el cambio de la vida política de Washington en la que la financiación de campañas ocupa un puesto relevante, y recibirá 84 millones de dolares durante los próximos dos meses. Obama, en un movimiento arriesgado para su posicionamiento reformador, ha decidido renunciar a la financiación pública, que defiende como el mejor sistema, lo que le permitirá seguir recaudando dinero de los particulares que, gracias a la impresionante maquinaria de recaudación que ha establecido, le proveerá de una cantidad entre los 300 y los 400 millones de dólares durante la fase final de la campaña. La escasez fomenta el ingenio y Mccain, además de buscar tiempo de televisión gratuito con anuncios innovadores, está centrando todos sus esfuerzos en los estados más competitivos, aquellos que Bush ganó en 2004 y otros como Michigan o Pennsylvannia, en los que podrían lograr dar la vuelta. Obama anunció hace unos meses una campaña 50/50, que supone una movilización ingente de recursos, en lo que parece más una treta publicitaria que una verdadera estrategia de campaña.

A estas alturas es difícil predecir el resultado final, de lo que no cabe duda es que nos esperan dos meses que prometen ser apasionantes.