Parlamentos en cuarentena

A diferencia de los gobiernos, las cámaras legislativas no funcionan por vía telemática, y no es únicamente por razones técnicas.

Con tres semanas de práctica, los españoles se han hecho expertos en la comunicación telemática. Y no solo a nivel ciudadano. En el contexto del estado de alarma, las principales decisiones políticas en la crisis de la Covid-19 se toman por videoconferencia. El Consejo de Ministros se reúne a distancia y también lo hacen los gobiernos autonómicos. Sin embargo, los parlamentos están en cuarentena. No solo en España, también en los países del entorno las cámaras legislativas tienen su actividad prácticamente paralizada por el coronavirus, lo que impide, entre otras funciones, la del control al Gobierno.

Los servicios jurídicos tanto del Congreso como del Parlament de Catalunya han redactado informes en los que detallan motivos jurídicos, técnicos y otros relacionados con la propia esencia del parlamentarismo que hacen inviables, a día de hoy, los plenos telemáticos, aunque sí se contempla la posibilidad del voto telemático o delegado, en situaciones extraordinarias como la actual. El resto de cámaras autonómicas han emitido informes en esta misma línea.

Los letrados señalan que ni los hemiciclos ni los diputados disponen de los medios tecnológicos para celebrar –y emitir– plenos por videoconferencia con calidad suficiente, y apuntan que el trabajo parlamentario requiere, entre otros elementos, interrelación de los diputados y una posibilidad de debate que no es viable en la distancia.

Rafael Rubio: “Si el objeto final del debate parlamentario es tener una ventana en los medios, nos podemos ahorrar muchas cosas”

En el caso español, además, hay una razón jurídica que cierra el debate sobre los plenos telemáticos. El Tribunal Constitucional, en la sentencia de febrero del 2019 que prohibió la investidura de Carles Puigdemont, ratifica el carácter presencial de la actividad del diputado, apoyándose en fundamentos del derecho parlamentario, entre ellos la inmediación y la contradicción, y apunta a evitar coacciones en el voto. Por tanto, no es posible modificar los reglamentos para permitir esa posibilidad, como impulsa Unidas Podemos en el Congreso. La sentencia no lo prevé ni en casos excepcionales, mientras que sí avala, en esos supuestos, las reuniones de gobiernos por vía telemática. El Consejo de Ministros aprobó el formato, por decreto ley, especificando los motivos de excepcionalidad por la Covid-19. Y también lo han hecho los gobiernos autonómicos.

De manera que los parlamentos se encuentran atrapados en una lógica de funcionamiento similar a la del siglo XIX, y en la disyuntiva de sacrificar la esencia del parlamentarismo por la tecnología. Y luego hay un debate más de fondo, que tiene que ver con la realidad del parlamentarismo hoy, condicionada por el peso de los partidos. Las decisiones se toman fruto del debate parlamentario pero también en las sedes de los partidos, y los diputados acaban votando lo que les indica su grupo, aunque su mandato representativo es individual.

Clara Velasco: “Los plenos telemáticos permitirían una mínima actividad parlamentaria, aunque no es el formato ideal”

“Si el funcionamiento del Parlamento es el que tenemos, y la mayoría va con el discurso escrito y ajeno a lo que han dicho otros, si el objeto final del debate es tener una ventana para entrar en los medios, nos podemos ahorrar muchas cosas”, señala Rafael Rubio, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid.

La democracia, advierte, no es un problema técnico. “Durante mucho tiempo la democracia se ha amparado en la tecnología para no tener que argumentar su superioridad, por decirlo así. El Parlamento se reúne porque no hay forma técnica de hacerlo de otro modo, pero ahora necesita defender que la representación es el mejor sistema aunque tecnológicamente quepan otros porque permite la reflexión, la deliberación, el diálogo”, subraya.

Ahora, la mayoría de las cámaras ha regulado la celebración de sesiones no presenciales de órganos de gobierno interno o administración como la Mesa o las juntas de portavoces. Más complicado es hacerlo con los plenos y comisiones, que son órganos de trabajo parlamentario, pero en ese caso se han previsto sesiones presenciales de formato reducido, como el último pleno del Congreso, que aprobó la prórroga del estado de alarma. Entre los asistentes estaban los que tomaron la palabra y para los ausentes se autorizó el voto telemático masivo.

“En la actual situación hay que ser flexibles. Mientras no tengamos un sistema con todas las garantías para celebrar plenos telemáticos, lo haremos con sesiones presenciales reducidas y voto delegado –explica el letrado mayor del Parlament, Joan Ridao–. El voto telemático está previsto, pero necesitamos la aplicación, que nos están preparando”.

El Parlamento Europeo, en cambio, ha habilitado el voto por correo electrónico de los diputados que no pueden asistir a las sesiones.

“Celebrar plenos telemáticos es una reivindicación histórica del mundo local. No es la forma ideal, ni debería ser la ordinaria, pero la posibilidad debe estar prevista y más para los parlamentos, pensando también en los diputados que por fuerza mayor no puedan asistir”, apunta Clara Velasco, profesora de Derecho Administrativo de la Universitat Pompeu Fabra. Velasco defiende que se tiene que poder mantener una mínima actividad parlamentaria, por ejemplo las sesiones de control al gobierno.

En el futuro, si se acaba regulando algún tipo de plenos telemáticos lo que parece claro es que no será para el funcionamiento habitual. Los parlamentos no serán un concepto virtual. No de momento. Pero la tecnología sí que podría permitir una cierta continuidad de la vida democrática del país incluso en situaciones extraordinarias.

Publicado en La Vanguardia

La otra cara del COVID-19

Martínez-Almeida y Andrew Cuomo: Madrid y Nueva York ‘ganan’ el oro en comunicación política en medio del tsunami del coronavirus

De los ocho politólogos o expertos en comunicación política consultados, todos colocan la gestión del alcalde de Madrid frente al coronavirus en su ‘top 5’. Cuatro de ellos le alzan a lo alto del podio por llevar la iniciativa y hablar “sin infantilismos”. El segundo puesto lo ocupan a la vez Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, Juan Manuel Moreno e Isabel Díaz Ayuso. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, es el líder mundial mejor valorado.

Tengo una pregunta para usted: ¿Cuáles son los cinco políticos españoles que mejor están gestionando esta crisis del coronavirus?

Al envite responden ocho politólogos o expertos en comunicación política: Allende Martín, Diana Rubio, Eduardo Bayón, José Fernando García Cumbreras, Jordi Rodríguez Virgili, Juan Ríos, Paco Gutiérrez y Rafael Rubio. Para todos, José Luis Martínez-Almeida está entre los cinco mejores. Para cuatro de ellos, el alcalde de Madrid está siendo el mejor en todo el territorio nacional, con diferencia.

Diana Rubio es doctora y consultora en comunicación política. Antes de ponerse a estudiar la política detrás del telón fue en listas de UPyD. Allí descubrió que no le gustaba la primera línea, sino la trinchera. En 2017 se convirtió en la primera española que ganaba el Napolitan Victory Award en la categoría de Mujer más influyente del año. Actualmente dirige el Instituto Mediterráneo de Estudios en Protocolo. Para ella, Martínez-Almeida “está haciendo una excelente comunicación ante esta crisis. Se le ha infravalorado en muchas ocasiones y está demostrando estar a la altura de las circunstancias, con palabras claras, sin entrar en ataques directos, como sí hace la presidenta de la Comunidad de Madrid, y dedicándose a aportar soluciones”.

Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, subraya este boceto inicial concretando los matices: “El alcalde de Madrid es el líder que sale más reforzado. Está centrado en el principal problema: el covid-19. Mantiene una presencia continua en las redes y ante los medios, con un tono sereno, sin excesos ni alardes y con un tono optimista y esperanzador.  Se trata de un optimismo que apela a la responsabilidad de los ciudadanos y llama a la acción colectiva, como diciendo que “Madrid unida es imbatible”.

El vicedecano de Comunicación de la Universidad de Navarra considera que, en estos días, ha quedado patente que Martínez-Almeida “trata a los madrileños como adultos, trasmite una sensación de seguridad, aplomo y empatía. Además, reconoce y agradece con constancia y sin sensiblerías la labor de los principales sectores que se enfrentan al virus”. En su análisis, destaca también que el alcalde de Madrid “predica y ejerce la lealtad institucional, minimizando las críticas, pero reclamando lo que cree justo, y cuenta con la oposición municipal, a la que consulta y mantiene informada. Además, ha creado junto un con el ayuntamiento de Barcelona un grupo de trabajo para compartir soluciones frente al virus”.

Entre otras muchas cosas, Rafael Rubio ha trabajado en más de 30 campañas electorales para distintos partidos y candidatos. Ha sido asesor de la campaña de Mariano Rajoy en las elecciones generales de 2011, 2015 y 2016. Y en las dos de Pablo Casado del 2019.  Colaboró también en la campaña de John McCain en 2008. Trabaja en Dog Comunicación y desde allí ha ayudado a más de 50 compañías asesorándoles en comunicación especializada en el uso de internet y las redes sociales. Para él, Martínez-Almeida también está siendo el político español más solvente, porque “ha tomado la iniciativa, mezcla firmeza y empatía, ha buscado la unión de todos los grupos municipales, se ha convertido en un referente de gestión y ejemplo, avanzando sin infantilismos, hablando claro, pero siempre con esperanza”.

Pedro Sánchez, Margarita Robles y Yolanda Díaz son los miembros del Gobierno mejor valorados. Los presidentes de Galicia, Andalucía, Madrid, País Vasco, Aragón y Extremadura también reciben los aplausos de los expertos

Juan Ríos es consultor político y periodista. En su clasificación española, ofrece su única mención al alcalde de Madrid. Señala: “Martínez-Almeida es el ejemplo claro del liderazgo oculto que surge en período de crisis, aunque habría que analizar pormenorizadamente si ese crecimiento se debe más al mérito propio que al demérito ajeno. Sea como fuere, la gestión del alcalde de Madrid ha recibido el aplauso casi unánime de la ciudadanía por su agilidad, su carácter preventivo, su comunicación solvente y, sobre todo, por su acierto e idoneidad: las medidas aplicadas siempre han estado alienadas con la demanda de una sociedad atemorizada por la expansión del virus”.

Dice Ríos que “sin caer en la sobreactuación ni en la exhibición, el alcalde de Madrid ha conseguido dar un giro a su imagen pública yendo siempre un paso por delante, tanto comunicativa como políticamente, incluso del Gobierno central. La clave de su estrategia ha sido, paradójicamente, mantener una postura coherente alejada de la que mostraba su propio partido hasta ese momento. “Claridad y firmeza, sin medias tintas”, fueron las palabras del propio Martínez-Almeida que se han convertido en su leitmotiv”. En su opinión, en estos días de pandemia, “el alcalde de Madrid está viviendo algo parecido a lo que experimentó Rudy Giuliani en 2001. El ex alcalde de Nueva York catapultó su popularidad aplicando una política de “tolerancia cero” después de los atentados del 11-S. En Madrid, él ha logrado revivir la marca del Partido Popular en la capital gracias a una disciplina efectiva, humana y transversal, sin perder nunca el sentido de la lealtad hacia el Gobierno. Seguramente, Martínez-Almeida sea la sorpresa política de esta crisis, aunque hay que reconocer también que la gestión municipal guarda una distancia enorme con la gestión nacional”.

Según Juan Ríos, “el alcalde de Madrid está viviendo algo parecido a lo que experimentó Rudy Giuliani en 2001” cuando catapultó su popularidad como alcalde de Nueva York tras el 11-S

Allende Martín es consultora y CEO-fundadora de CompoLider, Comunicación Política y Liderazgo. Ella coloca a Martínez-Almeida en el cuarto lugar del podio, aunque apunta sobre su gestión: “Serio, claro y directo. En esta crisis ha sorprendido y ha ganado liderazgo”

Su oro es para Margarita Robles, ministra de Defensa, porque es “la que mejor liderazgo expresa ante esta crisis sanitaria extrema”. Para ella, en la intervención del 15 de marzo en la que se anunció el estado de alarma, Robles “fue la que mejor expuso la situación con convicción, contundencia y transmitiendo seguridad a la ciudadanía. También fue la única que no leyó y miraba a cámara. Fue rotunda declarando que las Fuerzas Armadas velarían por la seguridad. Dio una imagen de credibilidad en tono, mensaje y comunicación no verbal. Estos días trasmite una sensación de control de la situación que da tranquilidad a la población”. Añade Allende que “en une entrevista en La Sexta el pasado domingo, 29 de marzo, la ministra de Defensa reconoció que el Gobierno había cometido errores y esto es muy positivo. Refleja transparencia, y advierte ante posibles escenarios anticipándose también a lo que pueda venir”.

Eduardo Bayón es consultor en comunicación política, asuntos públicos y estrategia. En su labor profesional se centra también en el análisis político, el comportamiento de los partidos y la transformación de nuestra sociedad. De hecho, es editor y redactor de la Debate21.es, un medio digital dedicado al análisis político y de actualidad. A Martínez-Almeida le otorga la plata. Su oro en este escenario de tensión política, social y laboral es para Yolanda Díaz, ministra de Trabajo.

Bayón considera que “su figura ha emergido durante las últimas semanas. Además del papel relevante que su ministerio está jugando en la gestión de la crisis, la política gallega utiliza de forma habitual un lenguaje claro y directo que le hace transmitir su mensaje con facilidad. Se muestra accesible en las ruedas de prensa, proporciona información y lo hace con seriedad, pero también con un componente emocional y de cercanía. Ejemplo de ello han sido las ocasiones en las que ha hablado de los trabajadores y trabajadoras en primera persona. Todo esto son elementos esenciales para comunicar correctamente en momentos de crisis”.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, es la única referente de Unidas Podemos cuya gestión y comunicación se reconoce ante esta crisis del coronavirus

José Fernando García Cumbreras es politólogo y experto en relaciones institucionales y protocolo. Lidera Guadalinfo, la red andaluza de Innovación social que agrupa a más de 750 centros “que apuestan por las personas como mejor motor de cambio y usan las TIC como acelerador”. Considera que Martínez-Almeida “se está convirtiendo en el actor revelación de esta historia”, pero le concede el segundo puesto. El oro de García Cumbreras es para Salvador Illa, ministro de Sanidad, “por el inmenso desafío de afrontar la mayor crisis sanitaria de la historia de nuestro país desde 1918 desde una cartera considerada como una maría a principios de legislatura”.

Por último, Paco Gutiérrez, periodista y consultor en comunicación y lobby, especializado en el sector sanitario y farmacéutico, incluye también a Martínez-Almeida entre sus cinco estrellas, pero le coloca en el último lugar. Su elegido para el oro es Alberto Núñez Feijóo, presidente de Galicia, aunque destaca el buen papel en materia de comunicación institucional de Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía. En cualquier caso, considera que “las comunidades autónomas lo están haciendo mejor que el Gobierno central” y que “el Ayuntamiento de Madrid y la oposición del PP está siendo, hasta ahora, lo más interesante” en esta vorágine inédita.

La ‘cocina’ de las valoraciones

Los dirigentes de los partidos políticos están casi ausentes en esta clasificación. No hay ningún rastro ni de Vox, ni de Unidas Podemos, ni de Ciudadanos, ni de ninguno de los partidos nacionalistas con representación en la Cámara Baja. En cualquier caso, el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es mejor valorado que el presidente del Partido Popular, Pablo Casado.

Entre todos los participantes en esta muestra, tres incluyen a Pedro Sánchez en su top 5: Allende Martín, Eduardo Bayón y Rafael Rubio, que acota: al menos “en 10 minutos de cada una de sus comparecencias”. Martín cree que el presidente del Gobierno “ha ido de más a menos hasta la toma de las medidas y el decreto del estado de alarma. En sus primeras intervenciones le faltó fuerza y credibilidad. Había mucha retórica en sus discursos y es mejor más concreción y brevedad”. En su opinión, a Sánchez “le ha faltado apoyarse en los demás partidos y dar esa imagen de unidad que ha pedido en el Congreso de los Diputados”. Aunque es el segundo mejor valorado por la experta, considera que “la compra de los test rápidos en mal estado le ha afectado a su liderazgo”.

Sobre el papel de Pablo Casado ante la pandemia, solo Rafael Rubio y Paco Gutiérrez le ofrecen un tercer y cuarto puesto, respectivamente, entre los líderes más efectivos. Rubio cree que el presidente del Partido Popular “está logrando dar el contrapunto a Sánchez sin ser desleal”.

Ni Pablo Iglesias, ni Santiago Abascal, ni Inés Arrimadas han sido votados en esta consulta rápida entre expertos.  La única persona de Unidas Podemos cuya tarea respaldan es la de la ministra de Trabajo, primera para Bayón y tercera para José Fernando G. Cumbreras, que ve a Yolanda Díaz como “la cara menos deteriorada del Podemos del Gobierno. Aporta algo de tranquilidad a los trabajadores en estas circunstancias tan complicadas”.

Además de Sánchez y Robles, Salvador Illa, Fernando Simón y el JEMAD, Miguel Ángel Villarroya, son los miembros del ‘gabinete de crisis’ que suman algún ‘voto’ en esta clasificación

De entre las personas del Gobierno central que están protagonizando la batalla contra el coronavirus, además de Pedro Sánchez, Margarita Robles –“trasmite firmeza y una cierta humildad aceptando errores, fue contundente ante la actitud de Torra y destaca por la defensa de la labor y relevancia del Ejército, subraya el profesor Rodríguez Virgili- Yolanda Díaz y Salvador Illa, encontramos también una mención para dos miembros del gabinete de esta crisis nacional: Fernando Simón por parte de Allende Martín, aunque “su credibilidad ha ido de más a menos por haber minusvalorado el impacto de la crisis”, y el JEMAD, Miguel Ángel Villarroya, por parte de Diana Rubio.

Entre los dirigentes autonómicos más aplaudidos en esta clasificación, Rodríguez Virgili representa el tono de la media: “Me gustó la claridad y contundencia de Isabel Díaz Ayuso en la toma de decisiones, adelantándose al Gobierno central, pero luego creo que se ha enzarzado en demasiadas disputas públicas con éste. También destaco la intervención de Feijóo ante la pregunta de la oposición de por qué ayudaba a Madrid con la cesión de material sanitario.  O Javier Lambán, presidente de Aragón, con su mesa de coordinación que incluye a empresarios, sindicatos y ayuntamientos”. GutiérrezGarcía Cumbreras, y Diana y Rafael Rubio destacan también a Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía.

 Iñigo Urkullu, lehendakari del Gobierno vasco, y el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, también encuentran algún eco en esta tabla. Además de la mención común a Martínez-Almeida, la única autoridad municipal con peso en esta lista es Andrea Levy, concejala de Cultura, Turismo y Deportes del Ayuntamiento de Madrid, avalada por Eduardo Bayón.

El ‘podio’ internacional

Entre los líderes políticos mundiales ante la crisis del coronavirus el consenso es mayoritario al colocar a Andrew Cuomo, gobernador del estado de Nueva York, en lo alto del podio universal. Según Juan Ríos “quizá es el mejor referente por su prudencia en la toma de decisiones, su firmeza y su excelente comunicación. Representa el espejo donde se miran los errores del presidente Donald Trump. Su estilo moderado y sencillo ha conectado con el sector demócrata de todo el país hasta convertirlo en un referente nacional. La comunicación de Cuomo cumple lo que podríamos llamar “la regla de las 4S”: seria, sincera, sencilla y solvente. Consciente de no tener la solución a la crisis, el gobernador neoyorquino no se presenta como un héroe. Es un líder humano, no oculta sus inseguridades, habla con franqueza, utiliza mensajes sencillos y logra transmitir seguridad y optimismo -algo importantísimo entre tanta incertidumbre-, sin renunciar a aplicar medidas duras para que se cumplan las normas del confinamiento”.

Ríos destaca también que “su comunicación no verbal está alineada siempre con el mensaje y la indumentaria, un detalle importantísimo para generar credibilidad. Su uso de las redes sociales posee un elemento diferenciador, porque comunica y gestiona. Habla de tú a tú con el ciudadano, y lo hace como un líder capaz de mostrar la cercanía necesaria en este tipo de casos. Además, expone un marcado lenguaje social que conecta mejor que el léxico tecnócrata y autoritario de otros líderes norteamericanos, como Trump”.

En contraposición con Trump, Andrew Cuomo, gobernador del estado de Nueva York, es el líder mundial más aplaudido por los expertos en comunicación política por su manera de afrontar la pandemia

Rodríguez Virgili añade que Cuomo “ha sabido conectar con sus ciudadanos, es cercano, empático, directo, reconoce sus limitaciones, pero trasmite seguridad. Invita al protagonismo ciudadano con un equilibrio de optimismo y realismo que apela a la responsabilidad de los neoyorquinos. Asume la responsabilidad y quiere centrar en su persona todas las críticas”.

En el ranking de líderes mundiales destacan también Justin Trudeau, primer ministro de Canadá; Giuseppe Conte, primer ministro de Italia; Luis Lacalle Pou, presidente de Uruguay, y Alberto Fernández, presidente de Argentina.

El ‘top 5’ de los expertos

Allende Martín

1. Margarita Robles

2. Pedro Sánchez

3. Isabel Díaz Ayuso

4. José Luis Martínez-Almeida

5. Fernando Simón

Diana Rubio

1. José Luis Martínez-Almeida

2. Javier Lambán

3. Juan Manuel Moreno Bonilla

4. Miguel Ángel Villarroya Vilalta (JEMAD)

5. Isabel Díaz Ayuso

Eduardo Bayón

1. Yolanda Díaz

2. José Luis Martínez-Almeida

3. Pedro Sánchez

4. Andrea Levy

5. Iñigo Urkullu

José Fernando García Cumbreras

1. Salvador Illa

2. José Luis Martínez-Almeida

3. Yolanda Díaz

4. Juan Manuel Moreno Bonilla

5. Guillermo Fernández Vara

Jordi Rodríguez Virgili

1. José Luis Martínez-Almeida

2. Isabel Díaz Ayuso / Alberto Núñez Feijóo / Javier Lambán

3. Margarita Robles

4. Andrew Cuomo (internacional)

5. Luis Lacalle Pou (internacional)

Juan Ríos

1. José Luis Martínez-Almeida (nacional)

2. Andrew Cuomo (internacional)

3. Giuseppe Conte (internacional)

4. Justin Trudeau (internacional)

5. Alberto Fernández (internacional)

Paco Gutiérrez

1. Alberto Núñez Feijóo

2. Iñigo Urkullu

3. Juan Manuel Moreno Bonilla

4. Pablo Casado

5. José Luis Martínez-Almeida

Rafael Rubio

1. José Luis Martínez-Almeida

2. Isabel Díaz Ayuso

3. Pablo Casado

4. Pedro Sánchez

5. Juan Manuel Moreno Bonilla.

La clasificación por menciones

Nacional (en caso de empate, se relatan por orden alfabético del primer apellido).

1. Martínez-Almeida, José Luis

2. Díaz Ayuso, Isabel

2. Moreno Bonilla, Juan Manuel

2. Núñez Feijóo, Alberto

2. Sánchez Castejón, Pedro

3. Díaz, Yolanda

3. Robles, Margarita

4. Lambán, Javier

5. Casado, Pablo

5. Illa, Salvador

5. Urkullu, Iñigo

6. Levy, Andrea

6. Villarroya, Miguel Ángel

7. Fernández-Vara, Guillermo

7. Simón, Fernando

Internacional

1. Cuomo, Andrew. Gobernador

2. Trudeau, Justin

3. Conte, Giuseppe

3. Lacalle Pou, Luis

4. Fernández, Alberto

Publicado en El Confidencial Digital

La ‘España vaciada’ y el 10N: un escenario para la vuelta del bipartidismo

La ‘España vaciada’ y el 10N: un escenario para la vuelta del bipartidismo

Por Ángel A. Giménez

La España vaciada se llena de expectación en época electoral. Un total de 26 provincias con dos, tres, cuatro y cinco escaños en juego pueden convertirse el próximo 10 de noviembre en el escenario más propicio para el regreso del bipartidismo de PSOE y PP gracias a la probable caída de Cs.

Es comprensible que socialistas y populares pretendan llevarse el caudal de votos que perderá la formación de Albert Rivera, a tenor de las encuestas publicadas hasta la fecha. Si se analizan promedios y porcentajes, el 10N puede propinar a Ciudadanos un duro golpe.

La España vaciada representa un tercio de los escaños del Congreso, 350 en total. Los 101 diputados en liza provienen de los dos que da Soria, los tres que dan Ávila, Cuenca, Guadalajara, Huesca, Palencia, Segovia, Teruel y Zamora; y los cuatro que proceden de Albacete, Álava, Burgos, Cáceres, León, Lleida, Lugo, Ourense, La Rioja y Salamanca.

A estas circunscripciones cabe sumar las que reparten cinco escaños: Cantabria, Castellón, Ciudad Real, Huelva, Jaén, Navarra y Valladolid.

Un vistazo geográfico se centra, por tanto, en la España interior y despoblada y en zonas costeras con un interior también vaciado. Es un vasto fragmento de país al que ya aluden todos los programas electorales de los partidos.

Las elecciones del 28 de abril supusieron, aquí, un incontestable triunfo del PSOE, pues logró 42 escaños, muy lejos de los 26 del PP, los 19 de Cs (en ambos casos sin contar la coalición de Navarra Suma) o los 4 de Unidas Podemos. La formación de Pablo Iglesias prácticamente desapareció de la España vaciada y Vox apenas arañó un par de diputados.

Sorprendió la irrupción del partido de Albert Rivera: consiguió un escaño en Albacete, Ávila, Burgos, Guadalajara, Huesca, León, Cáceres, Palencia, La Rioja, Salamanca, Segovia, Teruel y Zamora; y además en Cantabria, Castellón, Ciudad Real, Huelva, Jaén y Valladolid.

En muchas de estas provincias el porcentaje de votos que necesitó para llevarse un escaño fue bajo, teniendo en cuenta los promedios que han exigido dichas circunscripciones: un 17 por ciento en Cáceres o cerca de un 16 en Palencia, por citar dos ejemplos. Consecuencias de la fragmentación, en este caso del espacio del centroderecha.

Como recuerda a Efe el profesor de la Universidad Complutense y experto electoral, Rafael Rubio, en los comicios de abril bajaron las medias tradicionales para arrastrar el último diputado de los que estuvieran en juego.

Por esta razón, entre otras, el analista de la empresa demoscópica 40dB Pablo Arnaldos, tras fijarse en las dinámicas de las encuestas publicadas, vaticina un varapalo a Cs el 10 de noviembre, ya que, si se sigue moviendo en un porcentaje de votos a escala nacional del 12 por ciento, podría perder en la España vaciada una quincena de los diputados amarrados.

El trasvase llegaría casi por completo al PP, gran beneficiado de la deriva de la formación “naranja”.

Ahora bien, puntualiza Arnaldos, si Rivera y su partido comienzan a recuperarse estas semanas y elevan la expectativa al 14 por ciento de los sufragios, la caída se suavizaría considerablemente.

El presidente de Gad3, Narciso Michavila, certifica a Efe la relevancia que en el 10N puede alcanzar la España vaciada, donde, apunta, residen “la mayoría de los escaños en juego”.

Si bien percibe que los cambios se producen “dentro de los mismos bloques ideológicos” (de Cs a PP, por ejemplo), el experto augura que el PSOE, en esta España despoblada, será el ganador, aunque con “una significativa recuperación” de los populares.

Conclusión: “El retorno al bipartidismo es mayor en las provincias con menos escaños”, afirma.

Rafael Rubio rememora el precedente de la repetición electoral de junio de 2016, cuando “el voto se concentró, en general, en términos ideológicos y no en el eje viejo-nuevo”, describe.

Hace tres años, respecto de las elecciones de diciembre de 2015, recalca que el PP mejoró en 14 escaños en las provincias menos pobladas, en tanto que el PSOE perdió 5. El diferencial del bipartidismo (+9) se superpuso al bloque de los “nuevos partidos”, Cs y Podemos, (diferencial de -5).

Este experto ha contabilizado las provincias en las que hubo cambios de asignación de voto entre diciembre de 2015 y junio de 2016. En las 14 en las que se registraron movimientos, sólo Jaén, Lleida, Ourense, Salamanca y Guadalajara eran de las de cinco o menos escaños a repartir. En tres, Ourense, Salamanca y Lleida, el bipartidismo salió favorecido.

Su veredicto: “Las provincias de la España vaciada proporcionalmente cambian menos la distribución de escaños que las provincias más pobladas, pero cuando esto ocurre son más propicias a que el escaño pase de las nuevas fuerzas al bipartidismo”.

Publicado en EFE

¿Cuál ha sido la gran arma secreta en redes de estas elecciones? Ninguna

¿Cuál ha sido la gran arma secreta en redes de estas elecciones? Ninguna

Después de Trump, Brexit o Bolsonaro llegó el primer ciclo electoral a España y la aportación de las plataformas de internet ha sido discreta

Por Jordi Pérez Colomé

Todo este arsenal llegaba ahora a España no para unas elecciones, sino para cuatro. La atención de periodistas y ciudadanos era enorme. Y ha sido un bluf. A pesar de las expectativas, las redes sociales en campaña no han elevado a nadie por encima de las previsiones de las encuestas.

Este pobre resultado ha sido por una mezcla de tres factores: miedo de los partidos a arriesgar y acabar en polémicas, falta de previsión y dificultad para aislar y medir los éxitos. La comunicación política no es una ciencia y, aunque las redes permitan dirigir mejor el mensaje a cada votante, las campañas siguen siendo un trabuco: disparan más a voleo que como lo hace un francotirador.

Una explosiva mezcla de fake news y WhatsApp venía de ser la presunta arma secreta del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y de Vox en las elecciones andaluzas. Pero o las crónicas exageraban entonces o no se han copiado aquellos modelos. Es probable que sea una mezcla de todo. Los trapicheos que se han podido producir con cuentas falsas no han sido decisivos ni, por lo que se sabe hasta ahora, significativos. “Hemos visto pocas estrategias verdaderamente novedosas en redes sociales”, dice María Obispo, directora de digital en la consultora Llorente y Cuenca.

La intención estaba ahí. Pero los presupuestos y el impacto internacional de España no son el de Estados Unidos. “Las campañas en nuestro país comparadas, con las estadounidenses, disponen de presupuestos absolutamente ridículos: solo con lo que gasta Trump en Facebook un mes fuera de periodo electoral se cubrirían todos los gastos de un partido español en campaña”, dice César Calderón, fundador de la consultora Redlines, y añade: “En este país, salvo raras excepciones, aún estamos en mantillas si nos comparamos con los de nuestro entorno”. Esta vez, además, esas excepciones no brillaron.

Los votantes perfilados

Poco antes de la campaña, el Congreso aprobó una ley que permitía perfilar y mandar mensajes a votantes sin su permiso por WhatsApp. Dos partidos al menos prepararon bases de datos. Pero se echaron atrás cuando llegó el momento: “Hubo miedo de usar bases de datos de móviles en los dos partidos que conozco. Era para hacer grupos de distintos perfiles (edad, sexo, geografía) y mandar los mensajes desde un número que no estaba agendado. Hubo bastantes dudas y nadie se atrevió a dar el paso”, explica José Manuel San Millán, fundador de Target Point, que asesoró a Ciudadanos.

Ningún partido ha mandado mensajes en masa a ciudadanos perfilados desde números desconocidos. Ni siquiera información sin su marca oficial. El vídeo de Epi y Blas, que distribuyeron cuentas afines al PP, fue el intento más notorio en precampaña. La atención que recibió fue extraordinaria y solo otro vídeo así –para escoger a senadores con el 1+1+1– llegó a viralizarse. En España, al contrario que Brasil, apenas se reciben mensajes en WhatsApp de números no agendados. Si los partidos tenían previsto disimular y difundir vídeos graciosos contra sus rivales, no lo ejecutaron.

Había un modo intermedio, que el PP quiso explorar pero que tampoco llegó a tiempo. “Hicimos una segmentación en WhatsApp solo por código postal”, dice Rafa Rubio, el director de campaña en las generales. Pero se podía haber ido algo más allá, lo que no ocurrió: “La estrategia debía ser interactiva: entablaba ‘diálogos’ para conocer mejor los intereses de la gente. Tenía mucho que ver en ir mejorando la segmentación. Permitía crear listas”, explica.

WhatsApp acabó siendo un aburrido canal oficial: “Iba muy lento, no nos aportó nada”, dice Edu Muñoz, encargado de redes en el PSOE. Por si fuera poco, WhatsApp acabó siendo capado por Facebook por presunto spam. Unidas Podemos mandó una queja a la Junta Electoral Central, a la que WhatsApp respondió con alegaciones. Ahí está presuntamente la explicación de por qué los partidos se quedaron sin el canal, pero ni Podemos ni Facebook quieren publicarlo. En las municipales, por su menor magnitud, hubo más uso de WhatsApp, incluso el día de reflexión. Como mucho WhatsApp sirvió para “contactar con el votante que ya tienes convencido. ¿Hasta qué punto lo ha conseguido? Soy bastante escéptica”, dice la politóloga Ana Polo.

WhatsApp tenía ya en marcha en otros países una herramienta oficial para que las empresas hablaran con sus consumidores por chat, pero Facebook no permitió que se usara en España. Las prisas y el caos provocaron que WhatsApp fuera un fiasco.

La falta de preparación

La falta de preparación fue también un obstáculo. Las acciones más sofisticadas no se prepararon con tiempo. “Se hizo targeting geográfico con creatividades específicas para cada candidato y poco más, nada de microsegmentaciones ni Whatsapp”, dice un profesional de una empresa que ha trabajado con más de un partido y requiere confidencialidad por los acuerdos que ha firmado. “Tanto al partido como a la agencia les ‘ha pillado el toro’: no tenían materiales específicos para cada localización, lo que ha hecho que la mayor inversión se fuera a líneas generales y a las grandes ciudades donde sí tenían material, como Madrid, y tampoco se ha hablado de estrategias afinadas a atacar perfiles muy concretos, como mujeres de entre 35 y 50 años con poder adquisitivo e intereses en tal y cual. Por como nos ha llegado todo, me parece que han cubierto el expediente, consumido el presupuesto y poco más”.

Al contrario que el marketing comercial, la comunicación política no trabaja siempre con las mismas herramientas y sus trucos son más vigilados. Las campañas electorales tardan años en repetirse y lo que funciona una vez no sirve otra y el azar es importante: “Nunca ha habido armas secretas”, dice Carles Foguet, director de comunicación de Esquerra. “Todos conocemos las herramientas disponibles y cada cual intenta sacar el máximo provecho en función de sus recursos y habilidad”, añade. Las redes al menos serán una herramienta fija en el futuro, pero su desarrollo está por ver: “Los partidos ya tienen interiorizado su uso y es evidente que le dan importancia, pero también pensamos que el sector es más profesionalizado de lo que en realidad es”, dice Edgar Rovira, consultor político que ha trabajado en campañas en este ciclo.

Aunque no haya armas secretas, algún ganador ha habido. Ciudadanos es el partido que mejor resultado sacó en las generales respecto a las encuestas. En Facebook hizo una campaña con segmentación geográfica, edad y sexo con anuncios bien trabajados. Hizo también algo distinto: el viernes antes de las elecciones invirtió entre 30.000 y 60.000 euros en Youtube en su spot central de campaña. Por algún motivo, esa pieza de 35 segundos tuvo más de 10 millones de impresiones en 24 horas. Fue el anuncio más caro en Youtube y con más impacto de toda la campaña. “Youtube es una magnífica herramienta porque también viraliza como mensajería instantánea. Hay gente que lo reenvía por WhatsApp. Sin duda hubo viralización e impulso orgánico. Gente bien organizada en lanzar en grupos de WhatsApp”, dice San Millán.

El PSOE es tradicional

El PSOE ganó las elecciones y su inversión en Facebook y Google fue la menor. Si alguien quisiera reivindicar el poder de los medios tradicionales para ganar elecciones, el PSOE en 2019 es un buen ejemplo. “Con el presupuesto disponible para medios (radio, prensa y digital), destinamos una inversión en función de la cobertura que aporta cada medio. Así, el presupuesto disponible se divide siguiendo tres objetivos: notoriedad, alcanzado con acciones como los brand days realizados varios días en EL PAÍS y Huffington Post; cobertura, con la inversión destinada en Facebook e Instagram, y por tipología de formato como en el caso de Google con Youtube”, explica Rafael Oñate, coordinador de gerencia del PSOE. Quizá para la campaña del partido en el gobierno y con un mensaje claro, es suficiente.

Desde el PSOE no vieron una necesidad específica de microsegmentar su audiencia ni siquiera por geografía: “No hemos realizado solo una estrategia clásica de asignar un presupuesto por ubicación geográfica, porque el mensaje que queríamos transmitir era general y lo que se buscaba era alcanzar al máximo público posible dentro de los target definidos con mayor afinidad”. Es decir, la audiencia era todos los españoles que se parecieran a votantes del PSOE, sin importar dónde estuvieran.

El éxito del PP en Madrid es otro de las relativas sorpresas. Las campañas de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida hicieron anuncios en Facebook con una inversión importante, aunque menor que en las generales. Facebook había prometido publicar en su archivo digital todos los anuncios políticos de los partidos registrados, pero se centró solo en generales y europeas. Los partidos que no registraron sus páginas para municipales y autonómicas y sus anuncios no hacían saltar la alerta de detección con inteligencia artificial por temas de Facebook. Así que hicieron una campaña más desconocida y menos analizada, con algunos #Carmenafakes que podían haber levantado algo de polémica.

Publicado en El País

103, 5, 41… unos cuantos números a los que prestar atención

103, 5, 41… unos cuantos números a los que prestar atención

Por Luis Sanz

Que unas elecciones son al final una cuestión de cifras no se le oculta a nadie: más o menos votos, más o menos escaños, pero hay otros números en esta campaña en cuyo análisis se vuelcan los politólogos y los estrategas de los partidos. Quienes sepan interpretarlos se llevarán el gato electoral al agua.

(5).- Comencemos por el número más obvio en estas elecciones. Ya nadie duda de la irrupción de Vox en la escena parlamentaria a partir del 28 de abril y eso obliga a recalcularlo todo.

La larga tradición de bipartidismo en la política española se quebró en 2015 con la entrada de Podemos y Ciudadanos, y parece destinada a saltar definitivamente en pedazos con una quinta fuerza política en escena.

Si había alguna duda, las encuestas lo han certificado y el propio comité electoral del PSOE, al explicar la decisión de que Pedro Sánchez acuda a un debate televisado “a cinco”, ha rubricado la llegada de Vox diciendo que el CIS le da una estimación de voto superior al 10 por ciento.

(25).- Y el 5 lleva al 25, porque ese es el porcentaje de voto en el que varios politólogos sitúan el techo electoral de cualquier opción política con cinco partidos sobre el tablero.

Como la mayoría de las encuestas vaticinan que los socialistas lo superarán y algunas les sitúan incluso por encima del 30 por ciento, todo apunta a que, de cumplirse esos buenos pronósticos para el PSOE, alguien tendrá que ceder terreno: todos miran a Podemos.

(103).- La clave será, como siempre, cómo convertir los votos en escaños y los partidos, sobre todo PP y Vox, han puesto el ojo en los 103 que se eligen en las circunscripciones más pequeñas, las que eligen entre dos y cinco -además de uno en Ceuta y otro en Melilla-, y en las que en esta campaña se combate casi “casa por casa”.

La victoria de Trump, el Brexit… el voto rural estuvo detrás de esos recientes cambios políticos internacionales y en España en los últimos años ha sido con esos “muchos poquitos” con los que el Partido Popular ha fraguado sus mejores resultados.

Un 23,5 por ciento en las circunscripciones que eligen 3 escaños, un 17,8 por ciento en las de 4, y un 14,8 por ciento en las de 5. Esos son los promedios para conseguir un escaño en las circunscripciones más pequeñas, según los cálculos de Rafael Rubio profesor de la Universidad Complutense de Madrid, experto en elecciones.

Lo que esté por debajo puede ser voto “tirado” y por eso Pablo Casado llegó a pedir en precampaña a Vox que no se presentara en las provincias pequeñas ante el riesgo de que los votos del PP que se vayan al partido de Abascal no sirvan ni a uno ni a otro y acaban beneficiando al PSOE.

(61/48).- Para los socialistas esos votos son importantes, pero los ven menos amenazados ante un escenario de Podemos en retroceso, por lo que su campaña está más pendiente de los que pueda ocurrir con los 61 escaños que se eligen en Andalucía y los 48 de Cataluña.

El PSOE nunca ha conseguido buenos resultados en unas generales si no los ha tenido en esas dos comunidades autónomas.

(41).- O para ser más exactos el 41,6 por ciento que aún no sabe a quien votará entre aquellos que, no obstante, sí tienen decidido hacerlo.

No es la primera vez que las encuestas reflejan un porcentaje tan elevado de indecisos y, de hecho, los sociólogos coinciden en que el voto se decide cada vez más tarde y por eso las campañas electorales acaban teniendo más influencia de lo que parece.

Para el 28 de abril, todos los partidos piden movilización de su electorado y lo hacen agitando como pocas veces antes el argumento del miedo: miedo a la extrema derecha, miedo a la ruptura de España…

(2).- Esa dinámica electoral de polarización y recurso al miedo para buscar el voto, junto a la irrupción de factores más ideológicos y emocionales que en anteriores ocasiones nos lleva a otro de los números que, no por obvio, será menos importante para determinar el resultado electoral: el 2, los dos bloques.

PSOE y Podemos, de un lado, frente a PP, Cs y Vox, por el otro. En el caso de la derecha, aún con lógica competencia interna, ese bloque aparece más claro a la vista de los electores, ya que se ha concretado en imágenes como el Gobierno de Andalucía o la manifestación de la plaza de Colón de Madrid.

La izquierda utiliza contra ese bloque sobre todo la presencia en él de la extrema derecha de Vox, mientras que los principales reproches desde la derecha al bloque de PSOE y POdemos se refieren a su “coqueteo” con los independentistas catalanes y la izquierda abertzale vasca.

(11).- Cuando en la madrugada del 28 al 29 de abril los dirigentes políticos -unos eufóricos, otros derrotados- se vayan a la cama, todos serán conscientes de que solo estarán a 11 días de que comience una nueva campaña electoral, la de las municipales, autonómicas y europeas.

Los sociólogos analizan también el posible hartazgo del electorado por un calendario electoral tan apretado, mientras que los politólogos tendrán que esperar al 29 de abril para empezar de nuevo a hacer sus cálculos. Numerología, lo llaman irónicamente algunos.

Dice la RAE de la numerología: “Práctica supuestamente adivinatoria a través de los números” y también “Estudio del significado oculto de los números”.

Publicado en EFE

Los partidos viajan a la España “vaciada” en busca de sus 100 escaños

Los partidos viajan a la España “vaciada” en busca de sus 100 escaños

Por Ángel A. Giménez

Cien escaños, cinco partidos. En estos números electorales se mueve la llamada “España vaciada”, convertida actualmente en el territorio más codiciado por los estrategas de las formaciones políticas porque en un escenario fragmentado como el que se avecina hay que conseguir diputados donde sea, incluso en las zonas del país donde los municipios se acercan a su extinción.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) describió a finales del año pasado el panorama demográfico de España, que es desolador, como este domingo pondrán de manifiesto las decenas de miles de personas que se espera recorran Madrid en protesta por la situación de provincias como Soria, Teruel, Cuenca o Guadalajara.

Una conclusión relució en el estudio: el 52 por ciento del territorio nacional está ya en riesgo de despoblación.

EL CONTEXTO ELECTORAL

El vaciamiento de más de la mitad de la superficie del país tiene una traducción electoral en circunscripciones (provincias) y escaños, en función de la población censada.

En una provincia se reparten dos diputados (Soria); en ocho (Ávila, Cuenca, Guadalajara, Huesca, Palencia, Segovia, Teruel y Zamora), tres; y en diez (Albacete, Álava, Burgos, Cáceres, León, Lleida, Lugo, Ourense, La Rioja y Salamanca), cuatro.

Ya son en total 66 diputados, y si se suman los cinco de Cantabria, Castellón, Ciudad Real, Huelva, Jaén, Navarra y Valladolid, el total asciende a 101. El Congreso se compone de un total de 350.

Esa España sin conexiones ferroviarias de calidad, sin servicios, con colegios con pocos niños, con hospitales a los que se les van los especialistas y donde internet va lentísimo, representa casi el 30 por ciento del hemiciclo.

Un hemiciclo al que, según auguran las encuestas, pueden llegar hasta cinco partidos (PSOE, PP, Cs, Unidas Podemos y Vox) con más de 30 escaños.

LA LUCHA POR EL VOTO

El profesor de la Universidad Complutense y experto en elecciones Rafa Rubio ha calculado el promedio de voto que necesitan los partidos para arañar un escaño en las circunscripciones de la llamada “España vaciada”.

Según explica a Efe, en las provincias en las que se reparten tres diputados, el promedio se sitúa en el 23,5 por ciento, en tanto que en las de cuatro se coloca en el 17,8 y en las de cinco, en el 14,8.

En los comicios de junio de 2016, sólo PP y PSOE sobrepasaron todos esos porcentajes, pero ya se observaron algunas grietas porque en Huesca Unidos Podemos (incluidas confluencias) obtuvo un escaño, y lo mismo hizo en Albacete, Burgos, Lugo, Ourense, Álava, Lleida y La Rioja. Además, Ciudadanos se quedó cerca en varias de ellas.

Es decir, la hegemonía aplastante en la España vacía de populares y socialistas comenzó a resquebrajarse. La lucha es ahora más acuciante porque ya no son cuatro partidos los que juegan, sino cinco.

Cuenta Rubio que en estas provincias despobladas PSOE y PP (sobre todo el PP) necesitan mantener su vigor y no perder ventaja respecto al tercero, cuarto y quinto en liza, porque a menos ventaja, más riesgo de perder un escaño.

El presidente de Gad3, Narcisco Michavila, advierte en declaraciones a Efe de que en estas zonas el voto se ha fragmentado, pero “el votante es homogéneo”, es decir, se mueve por bloques ideológicos.

Por ello, las propuestas de los partidos buscan marcar la diferencia.

MEDIDAS PARA LOS QUE RESISTEN

Albert Rivera ha anunciado esta semana en Guadalajara una rebaja fiscal para quienes mantengan su residencia en zonas despobladas y acudirá este domingo a la manifestación de Madrid, en tanto que Pedro Sánchez avanzó en Segovia (antes de ir a Salamanca y a Zamora) una estrategia para revitalizar tecnológicamente las regiones vacías.

Pablo Casado ha enarbolado la defensa de la caza como motor económico del medio rural y Santiago Abascal llenó su acto de Huesca. Todo en una semana.

Raúl Oliván es el jefe de campaña del PSOE de Aragón, una de las comunidades más afectadas por la despoblación. Señala a Efe que la forma más eficiente de acceder a los que viven en el entorno rural debe basarse en el trabajo constante, nunca en “varitas mágicas”, por lo que, a su entender, ir a los pueblos a captar votos como quien “va de excursionista” ahuyenta al elector.

Tanto socialistas como populares, pero ahora especialmente los socialistas (es la inercia electoral), parten con ventaja porque “la nueva política es un fenómeno urbano” y así se sigue percibiendo.

Se comprende el esfuerzo de Ciudadanos de que cale su mensaje, como demostró Inés Arrimadas en Teruel esta misma semana, o el de Podemos, que ha hecho de la inversión en la “España vaciada” uno de sus ejes programáticos, como señalan fuentes consultadas del partido “morado”.

Rafa Rubio recuerda que en las zonas menos pobladas el factor preponderante para atraer el voto es la propuesta.

¿LO CONSEGUIRÁ LA NUEVA POLÍTICA?

Casado sabía bien lo que decía cuando pidió a Vox que no se presentara en determinadas provincias, y sabe bien lo que hace cuando reclama aglutinar el voto en el PP. Sánchez sabe muy bien de lo que habla cuando habla de “las tres derechas”. Uno quiere concentrar, otro quiere dispersar.

Michavila menciona el rasgo predominante de la población que reside en la España vacía, mayoritariamente envejecida, en tanto que Rubio destaca que el voto responde a una necesidad de estabilidad.

Son dos barreras para los nuevos partidos, pero el 28 de abril puede que caigan.

El presidente de Gad3 recuerda que a Donald Trump le aupó el voto rural y que el “brexit” triunfó esencialmente en zonas rurales. “Lo urbano versus lo rural es una tensión mundial”, concluye.

Publicado en EFE