La Junta de Castilla y León deja fuera de la ley de Transparencia la regulación de los lobbies

La Junta de Castilla y León deja fuera de la ley de Transparencia la regulación de los lobbies

Transparencia está trabajando en un proyecto de huella legislativa para publicar en cada norma todos los documentos del expediente.

La Junta de Castilla y León deja al lobby fuera de la ley de Transparencia que prevé aprobar esta legislatura. Los grupos de presión, que comienzan a estar regulados en autonomías como Asturias, Cataluña o Madrid, no están actualmente regulados en Castilla y León. Ni lo están, ni lo estarán a corto plazo, según las estimaciones del gobierno autonómico, puesto que prevén abordar esta cuestión “de forma integral” en una norma específica.

Así lo explica en su exposición de motivos: “La ley no aborda aspectos vinculados a la participación ciudadana o la regulación del lobby con los que la transparencia presenta una evidente y estrecha relación. La razón no es otra que el propósito de abordar esta materia en una iniciativa específica que contemple de forma integral la participación de la sociedad en la gestión de los asuntos públicos”.

En 2013, el gobierno de Mariano Rajoy elaboró la primera ley de Transparencia, a partir de la cual, las autonomías podían ampliar la regulación. En 2015, la Junta de Castilla y León elaboró una norma con “déficits”, por lo que la Consejería de Transparencia, de la mano de Francisco Igea (Cs), pretende iniciar “una verdadera política autonómica de transparencia” y un “mejor acceso” a la información.

“En España se ha avanzado en términos de transparencia con la Ley 19/2013 pero es incomprensible que no se haya puesto en marcha una regulación sobre los lobbies. El lobismo informal y opaco manda”, lamenta el exdiputado por Esquerra y doctor en Derecho Joan Ridao.

“El anteproyecto de ley de Transparencia de Castilla y León, aunque no la he estudiado en profundidad, es bastante avanzado”, valora María Díez, investigadora en Transparencia por la Universidad de Valladolid, que sí considera que se deberían regular estos grupos de presión por transparencia.

Fuentes de la Consejería de Transparencia informan que ya ha terminado el trámite de observaciones de las consejerías, aunque quedan pendientes los informes de los Servicios Jurídicos de la Consejería, la Dirección General de Presupuestos y Estadística y del Consejo Consultivo. Entonces se remitirá el proyecto a las Cortes de Castilla y León.

Por Alba Camazón

La Junta de Castilla y León también está trabajando en un proyecto de huella legislativa para publicar en cada norma todos los documentos del expediente. Aunque todavía no se conoce cómo se aplicará, el objetivo de la huella normativa es analizar cómo ha evolucionado un texto legal a lo largo de todos sus meses de tramitación.

Agendas de altos cargos

De momento, en Castilla y León se mantiene la normativa de 2015, esa en la que el actual gobierno autonómico (PP-Cs) reconoce “déficits”. Es decir, la Junta debe someter a la participación ciudadana (individual y colectiva) los anteproyectos de ley, los proyectos de decreto, las estrategias, los planes y los programas. Una vez recibidas las alegaciones, la Junta debe justificar el rechazo total o parcial de las aportaciones.

La actual ley de Castilla y León apenas roza esta cuestión que afecta a la participación de organizaciones, empresas y colectivos de todo tipo. No existe un registro ni se plantea una huella digital que permita saber el resultado de las reuniones. Lo más parecido que tiene Castilla y León es la publicación de las agendas de los altos cargos: reuniones, eventos y encuentros -presenciales y a distancia- que mantengan en el desempeño de sus funciones todos los altos cargos de la Junta así como los presidentes, consejeros delegados, directores generales, gerentes o asimilados de las empresas públicas o fundaciones públicas.

El problema que presentan muchas veces las agendas de cargos públicos es que se queda en lo “superficial”, explica a elDiario.es Antonio Castillo, co-cooordinador de un grupo de investigación nacional sobre el lobby. Este catedrático de la Universidad de Málaga asegura que en estas agendas no se comprueba si finalmente se han reunido o no y de qué asunto se habla realmente.

“Yo puedo decir que me reúno con los cazadores, pero en realidad los términos de la reunión son más complicados”, ejemplifica. “Al institucionalizar estos grupos de interés, que ya existen, puedes hacer todo más transparente, porque uno de los reproches que se les hace a los lobbies es que actúan en la sombra”, continúa.

Castillo insiste en la importancia de “fiscalizar” las agendas públicas para saber con quién, para qué, qué temas se han abordado, si se ha entregado o recibido documentación y qué propuestas están sobre la mesa”.

En esta cuestión hay disparidad de opiniones. “Confundimos tres niveles de información pública: la secreta, la confidencialidad y la transparente. Hay que tener cuidado con pedir transparencia, porque para algunas cosas hay que transmitir confianza. Las negociaciones deben ser secretas, pero la trazabilidad, pública”, agrega Juan Luis Manfredi, de la Universidad de Castilla-La Mancha. “Quiero ver la evaluación y ver los resultados que ha producido esa llamada de Telefónica al Ministro, por ejemplo”, añade.

Registros de lobbies

“Tiene que haber un registro que la gente pueda consultar, sería un gran paso”, apuesta Díez, que cree que “no tiene por qué ser malo” un diálogo entre el interés privado de asociaciones o empresas con el poder público. Para esta doctora, es “relativamente sencillo” publicar las actas de las reuniones “aunque sea de forma resumida” en este mundo digital. “Que no piensen que esto no interesa a la ciudadanía”, remarca.

La Comisión Europea sí que tiene un registro de estos grupos de interés (grupos de presión o lobbies), entre las que figuran ocho específicamente de Castilla y León, entre los que se encuentran la compañía AB Azucarera Iberia, la asociación agraria Asaja y la sociedad de investigación y explotación minera de Castilla y León (Siemcalsa). Este registro es obligatorio para que estos grupos puedan reunirse con representantes de la Comisión Europea. En España solo existe un registro, el de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC): se trata de un registro voluntario que agrupa empresas, ongs y corporaciones de derecho público.

Ridao cree que debería imponerse un “registro obligatorio” de estos grupos de interés. “En el nivel institucional de la UE funciona un registro voluntario y ello permite enmascarar el lobismo real. También una regulación en la esfera ejecutiva y legislativa, y en el caso del mundo local bajo los auspicios de la comunidad”, plantea.

Sobre esta cuestión tampoco hay un consenso, porque los registros pueden utilizarse para dificultar el acceso de la ciudadanía, en función de los requisitos que soliciten. En algunos casos, solo es necesario un nombre, pero se puede solicitar, por ejemplo, un documento que acredite que se trata de una asociación solvente, cuando se puede tratar de una asociación de padres y madres sin gestión económica. Manfredi sostiene que estos registros “no sirven de nada” si no van acompañados de trazabilidad para saber el efecto que tienen estas reuniones.

La huella legislativa

Estos grupos de interés juegan “un papel importante” en la elaboración de las leyes, defiende Francisco Javier Paniagua, doctor en Ciencias de la Información. Estas organizaciones y empresas, que pueden tener intereses sociales o económicos, “tienen mucho que decir y aportar”. Pero la clave está en que todo sea con luz y taquígrafos.

Para eso existe la huella legislativa: la prueba pública de la influencia que los lobbies ejercen en un texto legal. “La idea es ver cómo empieza una ley y cómo y dónde cambia”, relata Castillo. Es decir, ver qué efectos tiene una reunión con una asociación o una empresa, como un cambio en el cuerpo del texto una vez esté publicado un anteproyecto. “Aunque yo si fuera un buen lobby, me hubiera reunido antes de que se elaborara el anteproyecto y después también, en comisiones, por ejemplo”, agrega.

“La transparencia no significa que los que controlan más o tienen más poder no sigan influyendo, pero al menos que se conozca quién accede a los altos cargos”, señala Castillo. “El resultado de las reuniones y la rendición de cuentas tienen que ser transparentes”, agrega Manfredi.

“Si después de reunirte cambias el borrador, eso quiero verlo. Eso perite evaluar qué grupos tienen capacidad de influencia”, destaca Manfredi, que apuesta por que haya una memoria institucional y evaluación de políticas públicas. Este nivel de transparencia no existe actualmente en España. “Durante las deliberaciones no es bueno que haya transparencia, pero después sí, además de la importancia de la evaluación de las políticas públicas”, defiende.

Rafael Rubio, profesor titular Derecho Constitucional Universidad Complutense de Madrid, apuesta por “conocer el iter de cualquier decisión pública desde el principio de su elaboración, así como los distintos cambios que a propuesta de afectados, interesados y expertos se han ido introduciendo, con el fin de dotar de mayor transparencia a todo el proceso y permitir a los ciudadanos saber cómo ha evolucionado una norma y en qué sentido”. “Esta huella incorporaría no sólo una relación de los actores que han intervenido, sino el momento en el que lo han hecho y la información proporcionada por cualquier vía durante el proceso” refleja Rubio en su artículo ‘La actividad de los grupos de presión ante el poder Ejecutivo’

Los lobbies y los partidos políticos

“Una de las debilidades que tiene el modelo democrático es que los parlamentario están bastante desnudos frente a los lobbies”, explica Manfredi, director del grupo de investigación Comunicación Pública: Poder, Derecho y Mensaje, que propone que las Cortes de Castilla y León -y otras cámaras parlamentarias- tengan unos técnicos que puedan elaborar informes propios. “Tienen muy poca información de los asuntos que va a legislar, no hay un servicio de estudio propio que les pueda ayudar a elaborar las normas”, lamenta. Manfredi ejemplifica esta situación: Si se propone privatizar la Sanidad, por ejemplo, tendrán que saber qué impacto tendrá esta decisión, cuánto costará… O si se trata de la nueva ley de la caza o los toros, apuesta por que no sean las asociaciones las que presenten sus propios estudios a los políticos, sino que las Cortes tenga un servicio que elabore estudios independientes.

Publicado en eldiario.es

Pedro Sánchez y Boris Johnson, cuando el virus se llama polarización

Pedro Sánchez y Boris Johnson, cuando el virus se llama polarización

Los gobiernos de España y Reino Unido son los más castigados por los ciudadanos en la segunda etapa de la pandemia. Mientras, la Italia de Conte se refuerza y Merkel afianza su liderazgo

El apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez el 12 de marzo, dos días antes de que se decretara el estado de alarma, era del 35%. Ese porcentaje de ciudadanos consideraba que el Gobierno de PSOE y Podemos estaba manejando bien o muy bien la gestión del coronavirus. Era el Ejecutivo europeo que partía con menos apoyo de todos los que YouGov, firma internacional de análisis de datos basada en internet, incluyó en sus encuestas. Solo estaba por detrás México, con un 33% de apoyos.

Seis meses después, cuando España encabeza los datos de contagios en toda Europa, la percepción apenas cambia. Según este mismo banco de datos, el porcentaje de ciudadanos que apoya la gestión del Gobierno de Sánchez es muy similar, del 33%. Ahora solo hay por detrás otro país, Reino Unido, con un 30% de apoyos. Boris Johnson partía de un apoyo mucho mayor, del 55%. Pedro Sánchez llegó a tener en junio, tras terminar la alarma y pasar la gestión a las comunidades, el apoyo del 50% de los ciudadanos. Ambos caen en valoración en mitad de un ambiente de dura crispación, donde la guerra política se suma a la batalla contra la pandemia. En España, la crisis con Madrid termina por dinamitar los puentes entre socialistas y populares. En Reino Unido, la errática gestión de Johnson tiene cada vez más fracturada a la sociedad británica.

Los expertos avisan de que aún es muy pronto para calibrar los efectos de esta segunda ola de la pandemia en términos electorales. Aún el tsunami está sobre nuestras cabezas y es difícil saber si será devastador o remitirá antes de que sea catastrófico. Las señales no son buenas pero queda mucho otoño. Sin embargo, sí que hay elementos comunes en los distintos países que permiten sacar ya algunas conclusiones.

Sin trasvase de votos

“Al final la pandemia es un ‘shock’ que no cambia las cosas en los grandes países sino que acentúa lo que ya estaba pasando. Hay mucha polarización, muchas reformas pendientes que no se han hecho. En Reino Unido pasa igual que en España. A quien no le gustaba la globalización ahora le gusta menos. La gente que estaba enfadada, ahora lo está más. Todo se acentúa. En Alemania no pasa porque no existía ese caldo de cultivo. Para analizar este fenómeno hay que analizar qué es lo que pasaba antes en cada país”, señala Luis Cornago, analista en la consultora Teneo.

Desde Londres, Cornago señala las similitudes en la erosión del liderazgo del socialista Sánchez y del conservador Johnson, que ha caído por una gestión llena de bandazos, con mensajes poco claros en asuntos clave como las restricciones o el uso de mascarillas. “En la primera parte de la crisis los gobiernos se beneficiaron del efecto que los politólogos llaman ‘rally around the flag’, el efecto caballo ganador. Los ciudadanos se repliegan, cierran filas, ocurrió en EEUU después de 11-S. Es un clásico. Suben los socialdemócratas en Dinamarca o la CDU en Alemania. En Reino Unido también subió Johnson en los primeros meses. Pero ese es un efecto temporal y aquí se ve muy bien”, apunta el consultor de Teneo.

Verónica Fumanal, presidenta de Asociación de Comunicación Política (ACOP), cree que el desgaste de los gobiernos aún no se puede medir. “La mayoría de los gobiernos todavía aprueban por la gestión de la pandemia”, anota, “no sufren desgaste porque todavía estamos en medio del tsunami”. Los ciudadanos, explica Fumanal, todavía piensan en cómo salir de esta o en qué dimensión alcanzará el desastre pero aún no pasan factura electoral. En España se vio en las elecciones vascas y gallegas, donde sobrevivieron los mismos gobiernos autonómicos. Eso sí, avisa de que se detecta una “radicalización de las posturas”, una polarización entre quienes votaron izquierda y derecha, se compactan los bloques.

La subida de Trump y Bolsonaro

Esa polarización se observa sobre todo en Estados Unidos y en España. Según los datos de Pew Research Center, el 77% de estadounidenses cree que su país está más dividido que antes de la pandemia. El 59% de españoles piensa así. Además el 70% de votantes de Donald Trump aprueban su gestión, con una diferencia de 50 puntos frente a quienes la rechazan y no votaron al republicano. España es el segundo país donde esa diferencia es mayor, de 35 puntos, entre la valoración de sus votantes y los que no votaron al PSOE. En Italia la diferencia entre lo que opinaban los votantes de derecha o de izquierda es de 18 puntos.

“Mirar a Estados Unidos o Brasil, con los líderes más populistas, da que pensar porque los datos aseguran que la pandemia ha reforzado a Trump y a Bolsonaro, pese a una errática gestión de la crisis. La polarización les ha venido para mantener o subir su apoyo. En Estados Unidos la proximidad electoral sirve para reforzar el voto natural o activarlo cuando estaba dormido”, subraya Rafa Rubio, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid.

La diferencia de Conte

El caso de Italia es paradigmático porque la primera ola fue mucho más devastadora en este país que en España y sin embargo el Gobierno de Giusseppe Conte resiste con muy buena puntuación. El 60% de italianos cierra filas con su gestión, según YouGov. “El presidente ha sido mucho más cercano a la oposición y ha contado con un apoyo de Sergio Mattarela, presidente de la República, sólido, que le ha hecho el juego. Se reunió con todos los líderes de la oposición y todo el cuerpo político entró en un modo de negociación, de acuerdo, y eso lo ha promovido de forma muy directa el primer ministro. Ha tomado decisiones visualizando de manera muy clara la profesionalidad, montó el comité de reconstrucción liderado por el exconsejero delegado de Vodafone (Vittorio Colao) que en su momento hizo mucho ruido. Ha ido llegando a consensos y acuerdo de manera visible con muchas partes de la sociedad y con eso ha conseguido involucrar a todos, también con las regiones italianas, que se han sentido copartícipes a pesar de que es un estado mucho más centralizado que España”, considera Rubio.

“De momento no observamos grandes sorpresas ni trasvases importantes de votos. El caso italiano es interesante porque hubo elecciones hace pocos días y no se votó en términos de covid. En Corea del Sur también se celebraron elecciones y fueron de continuidad. Hubo muchos artículos al principio de la pandemia que decían que esto era el fin de populismo y la vuelta al centrismo y a los tecnócratas. Tampoco ha pasado eso. Hemos visto que esto no es el fin del populismo ni lo contrario. La marca es de estabilidad en general”, señala Cornago.

Salvini cae, ¿cae el populismo?

En Italia el retroceso del partido de Matteo Salvini no puede leerse en términos de castigo al populismo porque en ese espacio de ultraderecha crece otra marca, la de Hermanos de Italia que ha aupado Georgia Meloni. En España, los expertos señalan que aún es pronto para ver qué efecto hay sobre partidos como Vox. “En España está pasando la pandemia pero también otras muchas cosas, la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, la gestión de los fondos europeos, la coalición… De momento, no hay alternativa clara para una moción de censura. Hay que ver qué pasa con Vox. Se está creando un caldo de cultivo que habrá que esperar para ver las consecuencias. España lleva mucho tiempo políticamente jugando con fuego”, considera el analista de Teneo.

Manuel Mostaza, politólogo y director de asuntos públicos de Atrevia, cree que hubo cierto desgaste del Gobierno español al final de la primera ola y que al final de la segunda irá a más. Hay ya encuestas, como la publicada por ’20 Minutos’ y el Grupo Heneo, que sí habla ya de desgaste. “Los dos partidos en el Gobierno pierden casi cinco minutos entre los dos respecto a noviembre. El PSOE cae 2,5 puntos y Podemos alrededor de 2,2″, subraya Mostaza. Y eso que “la segunda ola está recién empezada y estamos entrando en ella”. “En cuanto acaben los ERTE, qué va a pasar con los ERE, ese es un escenario complicado para cualquier Gobierno”, advierte este politólogo.

Las CCAA se salvan, por ahora

El desgaste de momento se centra en el Gobierno de la nación por encima del coste político para las comunidades autónomas. Pero aquí también se abre otra frase. “En las encuestas sobre la Comunidad de Madrid en todas hasta ahora al PP le iba bien. Le iba bien a (Díaz) Ayuso. Qué va a pasar ahora y cuál va a ser el relato que salga de esto. Eso no lo sabemos. Está claro el interés del Gobierno en que las comunidades asuman su parte alícuota de responsabilidad en la gestión, claro, pero está por ver”, concluye.

El responsable de Atrevia insiste en que “todo va en función de cómo está afectando la pandemia“. “En Alemania o Suecia, que fue un desastre al principio pero ahora va bien, los gobiernos salen adelante. En Reino Unido o España, con malos datos, hay una erosión importante”, destaca Mostaza. “La política mejor valorada en la pandemia ha sido Inés Arrimadas, Pablo iglesias sufre peor valoración que Pablo Casado. Claro que hay un desgaste en el Gobierno. Si exceptúas el CIS, claro”, agrega.

“En general todos los gobiernos han salido reforzados de la primera ola. Lo excepcional es desgastarse o quedarse igual”, advierte Rubio. “Los países en situaciones sanitarias de crisis, cuando hay un enemigo exterior claro, tienden a unirse y solo cuando avanza el tiempo y se van viendo los resultados en el día a día, cuando se abandona la situación de excepcionalidad, los ciudadanos empiezan a tener un juicio de valor. Mientras, la gestión es tremendamente emocional y suele ser de apoyo al líder”, destaca el consultor y profesor de la Complutense.

La crisis económica

Es otra conclusión en la que coinciden todos los expertos. El verdadero coste se verá cuando azote la crisis económica. “El Gobierno va a sufrir de verdad desgaste cuando lo económico empiece a llegar al bolsillo de la gente. Cuando las ayudas que están manteniendo la situación de forma artificial acaben. Habrá un efecto cascada a nivel familiar, empresarial y económico. No solo serán los que se queden en paro, en la calle, sino que habrá mucho más detrás. Además el programa social es el ‘cuore’ de este Gobierno, al menos de su comunicación, no se va a poder cumplir y se van a poner más en evidencia sus contradicciones y sus divisiones internas”, señala Rubio.

“El desastre de la segunda ola dependerá de cómo de fuerte sea. En España ya sabemos que es fortísima en relación con otros países. Hay que ver si países como Reino Unido simplemente van un par de semanas por detrás o no llegarán a esos niveles. Dependerá también de las medidas que se adopten. Se descarta un confinamiento como el de marzo pero ya sabemos que habrá restricciones y que la popularidad de estas medidas es cada vez menor. Los ciudadanos están cada vez más cansados. La vuelta al confinamiento es ahora mismo una especie de tema tabú en España. Nadie quiere tomar la responsabilidad y el contexto de polarización y de descentralización de España no ayuda”, apunta Luis Cornago. “La estrategia del Gobierno fue esa. Pasar la gestión a las comunidades, porque tenía sentido, era razonable porque las competencias son así pero había también estrategia. (Pedro) Sánchez comparece en Madrid porque reacciona y detecta una demanda de que alguien debe actuar. La gente no sabe bien de quién es competencia cada cosa. El Gobierno central se va a desgastar más también en esta segunda ola aunque es pronto para medir cuánto será ese castigo”, apunta este experto.

Fumanal subraya la tabla de valoración de los líderes en septiembre publicada por ACOP. Pedro Sánchez, con datos del CIS está en un 56% de aprobación, lejos del 71% de Merkel, pero también por encima del 41% de Johnson o del 41% de Macron, otro de los líderes europeos que más desgaste esta sufriendo, con elecciones francesas en 2022. “Insisto en que aún los ciudadanos no piensan en modo de recuperación o reconstrucción. Todavía estamos en modo rescate”, advierte.

Publicado en El Confidencial por Isabel Morillo

Apertura legislativa: experiencias y desafíos para la próxima década

Organiza NDI Colombia: Este foro regional de Parlamento Abierto (PA) busca resaltar los avances y retos que persisten entre los actores y parlamentos de la región, comprometidos con la apertura legislativa mediante el fortalecimiento de su relación con la ciudadanía, la promoción de transparencia y acceso a la información, participación ciudadana, rendición de cuentas, la ética y probidad.

Qanon: este movimiento conspirativo también te desinforma sobre la pandemia

Qanon: este movimiento conspirativo también te desinforma sobre la pandemia

Qanon es un movimiento de EE.UU. que combina teorías de la conspiración, de la extrema derecha y esotéricas. VerificaRTVE empezó a seguir su presencia en las redes españolas hace meses al observar que un canal de Telegram que frecuenta la desinformación mencionaba sus postulados. El análisis muestra cómo algunos usuarios están aprovechando el malestar por la COVID-1 para introducir su agenda política, mezclarla con desinformación sobre salud o simplemente ganar visitas.

Qanon (o Q), que es la vez una teoría de la conspiración y el movimiento de personas que la apoyan, afirma que existe un estado profundo (deep state), un estado dentro de otro estado donde un grupo de poderosos tratan de retener sus privilegios mediante la corrupción. Según ellos, lo conforman las élites de la inteligencia, la política y la economía y lo integran personas como Bill Gates, George Soros, o las familias Clinton y Obama, además de los grandes medios de comunicación. La “verdad” se va revelando a través de filtraciones (drops) que ciertas personas depositan aquí y allá con lenguaje codificado o esotérico. Por eso los qanons se suelen presentar a sí mismos como “investigadores”.

Muchas de estas afirmaciones forman parte de otras teorías de la conspiración, pero Qanon añade peculiaridades. Promueve la idea de que en ese estado profundo ha arraigado una red satánica pedófila y caníbal, y también la de que Donald Trump es el héroe que está combatiendo a esos poderosos corruptos (el establishment). Los qanons creen que con su ayuda una “tormenta” permitirá el “despertar” (the great awakening). Cuando Trump habla de “drenar el pantano” (drain the swamp), una frase de larga tradición en la política estadounidense, para ellos significa que está peleando contra quienes impiden la depuración.

¿Qué hace que esta teoría se esté expandiendo?

Según Rafael Rubio, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Complutense de Madrid y asesor político, su fuerza es posible por la endogamia de las redes sociales, sus burbujas y la visión parcial de la realidad que eso provoca: “Como en una película de los hermanos Cohen, la sucesión de pequeños hechos posibles (considerados aisladamente) terminan en una visión de conjunto totalmente descabellada. Y aunque desde fuera resulta increíble que alguien pueda llegar a creer y tomar decisiones en función de la misma, responde a una “lógica” interna”.

“El conspiracionismo entronca perfectamente con los miedos y ansiedades típicos de la derecha extrema en torno a la globalización, el multiculturalismo y los encubrimientos gubernamentales, que confluyen en la creencia de que se trata de imponer un nuevo orden mundial. Es por eso que son los grupos más de extrema derecha (aunque no sólo) quienes más lo difunden”, explica Xavier Peitybi, consultor de comunicación política en Ideograma y autor, junto a Sergio Pérez-Diáñez, del libro “Cómo comunica la alt-right. De la rana Pepe al virus chino”.

El movimiento qanonista está entroncando internacionalmente con la corriente negacionista, que rechaza la existencia misma de la pandemia. En España, aunque es todavía una presencia minoritaria, hemos indagado en el movimiento por una razón principal: su extravangancia política está convergiendo con una desinformación sanitaria que, partiendo de estos canales minoritarios, termina amplificada en foros de redes sociales con mucha mayor audiencia.

En una comprobación realizada en agosto, encontramos menciones a Qanon en iniciativas españolas anti confinamiento, anti mascarillas o anti vacunas que a priori se declaraban apolíticas, pero que quedaban impregnadas así de una agenda foránea y extrema. También ocurría al revés: canales nacionales de identidad más política empezaban a incluir en su menú desinformación sociosanitaria, aprovechando el interés que suscita cualquier cuestión relativa al bienestar personal ante la COVID-19.

Crece la popularidad de algunas cuentas que difunden el mensaje qanonista, algunas de ellas muy jóvenes y creadas a partir de marzo al calor del desconcierto del estado de alarma. No disponen de un número de seguidores masivo, pero son muy activas en la elaboración de contenidos y tienen potencial de movilización.

En canales y grupos de Telegram españoles (en los primeros el usuario solo recibe información, en los segundos también puede debatir), el goteo de sus ideas conspirativas se mezcla con asuntos locales que despiertan polémica, aumentando la polarización. Además, algunos canales ofrecen toques pro Qanon aquí y allá sin explicar qué es, hurtando a los seguidores conocimiento básico sobre una corriente que tiene mucho de adictiva y que se ha llegado a comparar con una secta.

Confinamiento y Qanon

VerificaRTVE empezó el análisis por un canal de Telegram ampliamente reportado en prensa, @stopconfinamiento, por recibir desinformación sanitaria desde él con mucha frecuencia. Se creó el 20 de abril para promover protestas contra la “recuperación pacífica e inmediata del espacio público” y oponerse a las prórrogas de la desescalada. El 11 de junio anunció que no convocaría más concentraciones, pero ha seguido proporcionando avisos de otras que se celebran, como la del 16 de agosto en la Plaza de Colón de Madrid, que dio a conocer a muchos el movimiento negacionista en España.

El 14 de agosto contaba con más de 5.200 seguidores y había difundido más de 1.400 enlaces, 600 fotografías, 400 vídeos y 110 archivos. En poco más de un mes (21 de septiembre), ha crecido relativamente poco en términos de suscriptores (5.400) pero ha pasado a más de 2.300 enlaces, 1.000 fotografías, 593 vídeos y 179 archivos (documentos, audios o mensajes de voz).

En sus debates son constantes los argumentos anti mascarillas (199 mensajes las mencionaban específicamente en agosto y 314 lo hacen en septiembre) y anti vacunas (166 en agosto, 243 a 21 de septiembre). Pero decenas de sus contenidos apuntan también a ideas de Qanon. Muy pocas veces se menciona específicamente el movimiento, pero cuando lo hace sorprende que sea para abordar asuntos muy locales. La fuente de un documento distribuido para quejarse a los ayuntamientos españoles de la instalación del 5G procede del usuario “Q Awakening”, y se informa a los miembros del grupo de que cualquier información que se requiera será facilitada por “Q”. Como ya ha contado VerificaRTVE, a día de hoy no existen pruebas científicas sólidas que vinculen tecnología 5G y coronavirus.

Lo llamativo del canal, teniendo en cuenta que es de corte muy nacional (se inspira en el levantamiento del 2 de mayo de 1808 contra el Ejército francés), es el número de veces que se alude negativamente a Bill Gates (57 mensajes) y George Soros (30). En un sólo día, hay cinco envíos negativos contra Gates (vídeos, fotografías o mensajes). En total, las publicaciones que tratan asuntos Qanon aunque sea sin mencionar a esta corriente (contra los dos inversores mencionados pero también contra los Clinton u Obama; contra los medios; sobre pizzagate o la pederastia, o a favor de Trump, entre otros) ascienden a 155.

“Pizzagate es real”, explican en un comentario sobre el estado profundo, aludiendo a uno de los bulos bandera de Qanon. Según esta historia, repetidamente desmentida por los verificadores, Hillary Clinton y algunos de sus estrategas de campaña sostenían un círculo pedófilo en las elecciones de 2016 que se extiende aún a personalidades de Washington y Hollywood.

Gates y Soros son víctimas preferentes de Qanon y los conspiracionistasSe les asocia con problemas locales y la expansión del coronavirus. “Vídeo urgente!! sobre la oleada masiva de taxis acuáticos con miles de mercenarios salafistas que Jew Soros ha enviado a España durante las últimas horas, y en plena oleada de supuestos rebrotes de coronavirus”, explican en una republicación.

“La agenda global es pedófila, no hay duda de esto ya. Háganse a la idea de que en nuestro país tenemos los mismos dictadores de la moral en el poder”, explican en un mensaje con origen en Argentina. Qanon ha “secuestrado” en las redes internacionales esta supuesta preocupación por los niños y en concreto la etiqueta #Savethechildren. Esto da problemas a ONG que llevan años utilizándola para la defensa real de los menores.

Aunque ni siquiera los hemos contabilizado, también hay numerosas referencias a términos que tienen que ver con “despertar” por oposición al “borreguismo”. “Despierta España”, piden en un aviso sobre la creación del “primer campo de concentración COVID” del país. Se trata de la unidad multiusos habilitada en julio de 2020 en el Auditorio de Zaragoza para pacientes asintomáticos.

Los organizadores del canal aglutinan su imaginario en un mapa de conocimiento llamado “Humanidad2020”. Dicen que en él hay información sobre el “deep state español” aunque conduce a muchas de las ideas engañosas que han tenido ocupados a los verificadores durante la infodemia.

De Telegram a YouTube

El análisis de redes de Qanon suele compararse con la “caída en la madriguera” que experimenta Alicia en el País de las Maravillas, donde este personaje se va topando con paradojas y elementos extraños. En realidad el movimiento es de doble sentido, con descenso al anonimato que proporciona Telegram y ascenso a plataformas tan expuestas como YouTube.

Porque los grupos españoles de Telegram que muestran ideas de Qanon descansan mucho en vídeos impulsados por personas que son, o quieren ser, influentes. Son usuarios muy activos que además suelen solicitar y recibir fondos por lo que consideran un trabajo a través de Paypal u otras vías de pago. En algunos casos promocionan también productos como libros.

Según la herramienta de análisis de Telegram Tgstat.com, entre los canales de Telegram que más menciona @stopconfinamiento están los dos que impulsaron la convocatoria negacionista de Madrid el 16 de agosto. Otros dos canales que aparecen a menudo, y que ya han sido identificados por sus contenidos desinformativos por expertos en redes sociales como Marcelino Madrigal (@soymMadrigal), son @R y @T. VerificaRTVE ofrece sólo sus iniciales. Ambos dedican atención a Qanon y han conocido cierres y bloqueos de sus canales en YouTube por incumplir las políticas de la plataforma, pero siguen activos en ella.

El canal de Telegram de @R, conocido por mantener recientemente un enfrentamiento con una conocida Youtuber especializada en ciencia, apareció en marzo de 2019 y supera los 59.000 suscriptores. Pero su “marca” ya existía en YouTube desde 2014, y cuenta con 146.000 seguidores. En el pasado habló de la presunta conspiración feminista y la del 11-S. Uno de sus vídeos más vistos ahora, según Socialblade.com, es el que titula que la televisión italiana RAI ya anunció en 2015 la creación del actual coronavirus, algo desmentido por VerificaRTVE.

El canal de Telegram de @T, que ya negó el VIH, se creó el 26 de abril y tiene 17.200 suscriptores. Se muestra contrario a los partidos políticos pero algunos de sus mensajes reproducen contenido de la formación de ultraderecha Democracia Nacional, sin representación en el Congreso. Uno de sus comentarios resume la mezcla de imaginarios Qanon que intentamos describir: “Este vídeo descodifica el último mensaje de Trump sobre vacunas. En lenguaje codificado está diciendo que los pederastas son el virus y los militares, la vacuna. Ojo porque en España ha salido una noticia similar, recientemente, lo que indicaría que el ejército español está sincronizado con los marines”. En YouTube, @T está abierto desde febrero de 2020, donde tras un bloqueo de la cuenta ha vuelto a lograr 7.700 seguidores, aunque ha tenido muchos más.

Las menciones a Qanon a partir de estos canales de Telegram y YouTube conducen a un joven conocido como JL, popular en las redes desde hace años por impulsar teorías de la conspiración relacionadas con casos de pederastia como el crimen de Alcàsser o los asesinatos del belga Marc Dutroux en Bélgica. JL ya ha tenido problemas con la justicia y es una de las 20 personas investigadas aún por desinformar en el marco de la causa abierta en 2016 sobre el caso, también sobre pederastia, del Bar España.

“Quiero defenderme con la ley natural, la ley de Dios. La única ley que puede juzgarme es esa ley”, decía en 2019, sosteniendo que su vida corría peligro y que no se le dejaba hablar. Recientemente ha aprovechado las manifestaciones anti mascarilla de la Plaza de Callao en Madrid para lanzar discursos desde este lugar. También ha ido introduciendo el uso de etiquetas Qanon en su canal de YouTubeNació en 2012 y tiene un crecimiento notable. Ha pasado de 63.500 seguidores en agosto de 2020 a 90.440 el 21 de septiembre de este año.

Otro canal de YouTube mencionado en @StopConfinamiento es el de EA, con 139.000 suscriptores desde 2011. En la Red pueden rastrearse contenidos pasados del autor que le vinculan con posiciones políticas antisemitas y de extrema derecha. Además de promocionar continuamente un libro, en su canal incluye noticias sobre Qanon (acerca de Trump, el Gran Despertar o episodios de abuso de menores) y contenidos engañosos sobre la pandemia. Uno de sus vídeos anuncia un “bombazo” y dice que el Hospital de Huesca ha establecido relación entre las muertes por Covid y la vacuna de la gripe. Es otro bulo desmontado en VerificaRTVE. El informe al que alude no está respaldado por el Hospital y, a día de hoy, no existe base científica para culpar del coronavirus a la vacuna de la gripe.

Afiliaciones políticas

¿De dónde parte Qanon?, ¿quién lo apoya? Aunque últimamente aparecen más nombres vinculados al núcleo central del movimientola línea de mando no está demostrada. “Ni siquiera quienes mejor han estudiado el fenómeno, como Adrienne LaFrance, se atreven a decirlo. No están claros ni sus supuestos vínculos con la inteligencia militar. Lo que nadie puede negar es que, con sus contenidos, repican o alimentan muchas de las mentiras y teorías de conspiraciones de Trump. Resumiendo, otra herramienta de manipulación y desinformación al servicio del trumpismo”, explica Felipe Sahagún, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid.

Más allá de influentes como los anteriormente mencionados que tratan todo tipo de conspiraciones y de Qanon están aprovechando el actual tirón, lo que VerificaRTVE ha observado es que los grupos y usuarios españoles que se identifican con esta corriente más directamente, resaltándola en su biografía, suelen mostrar afinidad por ideas de la extrema derecha. No están aparentemente ligados, al menos de modo formal, a ningún partido político español, aunque cuando manifiestan preferencia abierta por uno, es por Vox.

En un canal de Telegram con inicial @R y subtítulo “La Tormenta” al que nos deriva la navegación, la atención combinada a Qanon, a Vox y a información pseudosanitaria es palpable. Tiene más de 2.000 seguidores. Otro grupo de Telegram encontrado, @C, presenta la misma triple oferta: “El sistema intenta defenderse y está levantando “murallas” ante el tsunami que se aproxima”, dicen ante una noticia que advierte del cierre de cuentas de Qanon por parte de Twitter. @C muestra poco más de 2.600 suscriptores, pero está conectado con una página de Facebook sobre “incorrección política” llena de ideas extremistas y racistas. Ahora ha desaparecido pero en agosto tenía más de 22.000 seguidores.

Cualquier vínculo político es difícil de detallar, confirmar o descartar porque el movimiento hace del anonimato su bandera, lo que dificulta la comprobación de identidades. Anonymous afirma que Qanon se creó desde el lado conservador para desacreditar su corriente.

Además, el apoyo a Vox no es unánime. En algunos grupos hay críticas contra la formación -para algunos es demasiado tibia- y sobre todo se echa en cara su apoyo a las vacunas infantiles obligatoriaspresente en el programa electoral. Esto se consideró una traición.

Según algunos comentarios, todos los partidos sin distinción deben mantenerse alejados de la protesta negacionista actual. “Bueno al que insista con el tema política va fuera……ni vox (sic) NI leches ya…lo tenemos superado los que nos desprogramados…políticos en España kaka”, dicen en el canal “oficial” de los Qanons España en Telegram. Se reprocha también en algún grupo la participación en la concentración de Madrid de Carlos Garcés, que fue presidente de Vox en Barcelona. Pero Garcés abandonó el partido en octubre de 2017 y desde entonces solo ha emitido críticas contra la formación en los canales analizados.

Qanon en Twitter

En general los grupos, canales y usuarios mencionados anteriormente tienen mayor alcance que las “cuentas públicas propias” de Qanon en Telegram o Twitter. En esta última red social, @QanonSpain empezó en marzo, en agosto seguía a 684 personas y contaba con 826 seguidores. Entre los únicos 21 seguidores que se identifican explícitamente con algún partido con representación en el Congreso (Vox) está una cuenta que se presenta como Vox en Texas, @TexasVox.

Analizando la etiqueta todavía incipiente #QanonEspaña con el recurso Twitter SNA de la extensión InVid, este arrojó 323 tuits, 776 retuits y más de 1.200 me gusta desde el 1 de enero hasta el 22 de agosto de 2020. Entre los usuarios que la emplearon más activamente, el segundo y el tercero han publicado, además de tuits con información falsa sobre salud, tuits de apoyo a Qanon y a Vox, aunque en algún caso se critiquen aspectos puntuales del partido.

Según el grafo socio-semántico de #QanonSpain proporcionado por InVid (que muestra etiquetas y actuaciones derivadas que estas provocan en los usuarios) las cuentas @voxfloridaeeuu y @vox_newyork participan en conversaciones asociadas a Q, pero en una posición de escasa influencia. Qanon tiene muchas otras etiquetas identificativas que se podrían analizar, como la propia Q, las relacionadas con tormenta, despertar o WWG1WGA (donde va uno, vamos todos, según las siglas en inglés).

El buscador de Twitter Followerwonk muestra más cuentas que manifiestan específicamente el apoyo combinado a Qanon y a Vox en su biografía, algo que no sucede con otras formaciones españolas con representación en el Congreso. Una de esas cuentas, @adelanteVox28A, tiene más de 8.300 seguidores, muy por encima de @QanonSpain, y está apoyada por menciones desde otra cuenta trumpista con más de 58.500 seguidores, @JDPHD2.

En Twitter hay otras cuentas de Qanon en español. La que dispone de una comunidad más amplia abrió en marzo, tiene más de 7.300 seguidores y dirige la mayoría de sus enlaces a una página en inglés de filtraciones (drops). Sigue a 104 usuarios. Solo 27 son españoles.

Muchos de los perfiles tuiteros observados muestran solidez en la herramienta Twitonomy.com (hay congruencia entre lo que afirman ser y lo que expresan). Pero a veces aparecen comentarios que hacen dudar. Una usuaria que utiliza las etiquetas #Vox y #QanonWorldwide en el perfil, @cadarmarian, muy defensora en este caso de vacunas y mascarillas, hace referencia en un tuit a “gobiernos comprados por Soros y por los Qanon”.

Qanon no es unívoco

En realidad el movimiento Qanon no es uniforme y tampoco lo son los canales negacionistas en los que está entrando, por eso es difícil sacar una foto fija del calado real del movimiento o de su asociación con nadie. Las acusaciones de “disidencia controlada” (o pusilanimidad con el sistema dominante) son continuas. Se critica a alguien por no organizar manifestaciones y aprovecharse del esfuerzo actual de los demás. Se menciona el oportunismo. Se debate quién es y quién no es líder.

Algunos promotores destacados de Qanon no se siguen entre sí dentro de la misma plataforma. Y ya antes de la pandemia, algunos foros reflejan enfrentamientos entre algunos conspiracionistas que se han hecho populares ahora. Pilar Baselga, una de las representantes del movimiento negacionista Médicos por la Verdad, mantuvo diferencias con JL hace años.

El propio Trump generó marejada en el mundo conspirativo con dos apoyos: uno a Ghislaine Maxwell y otro a las vacunas. La primera era socia de Jeffrey Epstein, un millonario cercano al poder y acusado de tráfico sexual de menores que se suicidó en prisión y está en el centro de las obsesiones de Qanon.

En cuanto a la vacunación, muchos no han sabido cómo interpretar el giro del presidente de EEUU, que ha pasado de desdeñar la existencia del coronavirus a anunciar una vacuna antes de fin de año. “Creo que yo les gusto mucho, lo que aprecio”, dijo Trump recientemente, reconciliándose con un movimiento que hasta ahora ha estado inequívocamente con él.

En @Stopconfinamiento pueden leerse todavía mensajes que apoyan a Trump. Pero también se manifiesta el enfado. Bajo un vídeo con palabras del presidente recomendando mascarillas, se dice: “Este es el que según DESINFORMADORES de DISIDENCIA CONTROLADA […] va a salvarnos […]. Es DISIDENCIA CONTROLADA, para que te quedes sentado sin HACER NADA, esperando una ayuda que NUNCA LLEGA. Estamos sólos en esta lucha. DESPERTAD YA. Q anon NO OS VA A SALVAR. Sólo vosotros podéis salvaros”.

Qanon como grupo-conspiración todavía no es sólido en España, pero sí se está infiltrando entre los argumentos negacionistas y se está dando a conocer aprovechando la pandemia. Muchas de las cuentas encontradas siguen un patrón claro de crecimiento.

Para el profesor Rubio, el aislamiento ha agravado las circunstancias: “Hace imposible el diálogo y la empatía necesarias para contrastar nuestra visión del mundo con otras visiones diferentes, que son consideradas directamente como artimañas del enemigo”. Según este especialista, “en este ecosistema personal y comunitario los hechos son insuficientes, siempre es posible encontrar hechos alternativos con los que enfrentar al otro, convencidos de estar en la verdad frente al enemigo”.

Las redes de mensajería instantánea, y en concreto Telegram por facilitar la ocultación de la identidad, son propicias para la expansión de este movimiento: “Telegram, que es ampliamente utilizado por la extrema derecha estadounidense y ucraniana para lanzar bulos compartidos –y traducidos- en todo el mundo, ha transmutado a su vez en una herramienta para lanzar también teorías de la conspiración, donde Qanon y sus vídeos tienen un especial predicamento”, explica Peytibi.

La peligrosidad de Qanon

Qanon toma su nombre de un usuario llamado Q que en octubre de 2017 publicó en la red anónima 4chan que disponía de información clasificada. De hecho, la letra Q hace referencia a una autorización especial que se concede en EE.UU. a personas del estamento de la inteligencia para consultar documentos de alto secreto.

Pronto pasó a ser un proyecto de grupo y a funcionar como un videojuego en el que el conocimiento se mostraba a los seguidores a través de pistas (drops) dejadas aquí y allá. Actualmente el FBI lo considera una amenaza potencial de terrorismo doméstico por su capacidad para alentar el extremismo. Preocupa su expansión en EE.UU. porque algunos de sus partidarios han llegado al Congreso.

El profesor Sahagún cree que “a Qanon no se le puede llamar secta mientras no conozcamos bien su origen”. Hay quien apunta el peligro de que se convierta en una religión, y The New York Times se pregunta si es un nuevo Tea Partyuna fuerza política muy conservadora y de alto impacto que también fue percibida como marginal en sus comienzos.

Twitter suspendió en julio 7.000 cuentas vinculadas al movimiento. Dejará de promover sus tendencias y bloqueará enlaces a los sitios que promocionen sus teorías.

Facebook cerró a principios de agosto un grupo con 200.000 miembros y ha constatado que los 10 principales grupos relacionados con la conspiración ya cuentan con 1 millón de miembros, mientras otras comunidades pueden estar incrementando la cifra de alcance hasta los 3 millones. Esta red social volvió a actuar contra el movimiento el 20 y el 22 de agosto.

En Europa, los medios han destacado la presencia de seguidores de Qanon en las últimas protestas anti-confinamiento. El equipo de NewsGuard, un proyecto para el seguimiento de la desinformación, ha detectado en un estudio que Qanon se está extendiendo al Viejo Continente, donde ha convergido con grupos conspirativos muy locales. El informe se centra en Francia, Italia, Alemania y Reino Unido. No hay datos sobre España. “Las noticias contra Q en español han aumentado desde hace unos días. ¿Por qué?” se preguntaba este verano un usuario en uno de los canales españoles pro Q.

Publicado en rtve.es